lunes, 20 de julio de 2009

UN INFARTITO Y VOLVEMOS

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Y eso que no dejan entrar con el celular que tiene video. Al terminar exitosamente que te atraviesen como una brochete con el cateter, sacarnos una foto con el cirujano ecuatoriano León Valdivieso, quince años al lado del pampeano René Favaloro, los muchachos camilleros y etcétera. Hubiera sido para la posteridad. Sobre todo tan cerca de la posteridad que se está en estos casos, ¿no?

Fue el martes 14 de julio, pasadas las 10:30. Había subido de sacarle fotocopias a La Voz del Interior de la que se da cuenta alguna entrada más abajo, frente a este mismo monitor conn el blogger abierto en esta misma bitácora, cuando el codo izquierdo empezó a molestar en demasía con una especie de calambre. Me hice fricciones, pero insistía, empezó a tomar el bíceps de ese lado y pedí ayuda para unos tirones y masajes con más fuerza. Impertérrito, siguió subiendo. Pasó por el hombro, se apoderó del pectoral izquierdo, siempre sin el más mínimo dolor, apretujando sin llegar a calambre y llegó al medio del pecho, donde apretó fuerte su poco, como el monstruo grande de León Giecco, y aumentó la angustia que silenciosamente había venido creciendo. Un tensiómetro digital indicó que había que pedir ayuda urgente y de la profesonal: 200-120. Con el minibus hicimos un triunfal ingreso a las Urgencias de la Fundación Favaloro a las 11:40. O por lo menos eso quedó registrado oficialmente.

Bajaron de un estante un equipo portátil para electrocargiogramas y me entraron a conectar como para una electrocrución. Llevaron los dos, junto con el que me habían hecho en pleno ataque, y un médico joven, todo de verde clarito y barbijo, los cotejó sin mayores detenimientos.

Le pregunté si me iban a dejar adentro.

-Por lo menos en observación -contestó esa máscara impávida de telgopor-. Este salió un poco mejor, pero el primero es desastre. No te preocupes.

Jamás. La muerte es una sola vez y gobiernos tenemos todos los días, todos los años. La ceremonia de subirme a la Unidad Coronaria, en el cuarto piso, habitación 403, estuvo exente de pompas. Nada de la fanfaria Alto Perú, con lo linda que es y cómo suena, el tranco compadrón de los pingos, encima una camilla que le faltaba aceite y chirriaba como reja de cárcel o portones de galpones antiguos y desvencijados.

Un paisaje de cuerpos viejos, flácidos, llenos de butterfly y cables de todos los colores, conectados a unos respaldares como habitáculo de nave especial, ojos grandes de miradas lacias, quizá pensando si yo venía más jodido y ya no me quedaba nada, fue el travelling panorámico a derecha que se compensó con el ventanal a los techos de Balvanera que ya hubiera querido Borges, regulable la luminosidad con persianillas venecianas.

El viernes antes de mediodía terminó médicamente todo. Me sacaron el cateter con que Valdivieso me había enhebrado la femoral derecha y dejaron en el apenas perceptible orificio de entrada una especie de yeso compresivo a pura tela adhesiva hipoalergénica porque los médicos no serían nada sin las telas adhesivas, sólo les falta comerlas en ensalada.

Alguien, a guisa de despedida, cosa que estuve lejos de agradecerle, tuvo a bien de comunicarme que aparte de la desgracia con suerte que había tenido la dicha de disfrutar, del pelotazo en el palo que había dejado su inmunda marca de barro en la blancura del poste, había ingresado en la categoría de cardíaco y ni bien llega a su casa, a la camita, se levanta sólo para ir al baño, al baño tu hermana, prender la compu que ya ha comenzado la guerra final del capitalismo por la cloud entre Windows y Google, uno mucho no entenderá pero resulta por lo menos mucho más entretenido que un país donde las pelotudeces se empecinan en entronizarse como clases dominantes y seguir la 125 por otros medios, con todos los medios, hasta no dejar nada, porque mi voto no es positivo, tampoco es negativo, ya no es voto, sáquense la careta y llévenselo todo de una vez, chantas de cuarta.

domingo, 19 de julio de 2009

HASTA CON EL OLORCITO A TIERRA MOJADA

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"Todas las manos, todas..."

lunes, 13 de julio de 2009

OTRA VEZ MANUBENS CALVET

El Señor de Traslasierra en los años de todo su esplendor político.
El domingo último, con la firma de su periodista acreditado en los tribunales locales desde hace décadas, para colmo abogado, La Voz del Interior de Córdoba editó un informe especial en tres partes que pone las cosas un poco en orden. El primer panorama es histórico, abarcativo, y tiende a ubicar los principales sucesos desde la muerte del Señor de Traslasierra en marzo de 1981. Ver. Un segundo informe acota la información al surgimiento en 1983 ya del apellido Guzmán, como adelantáramos desde aquí algunas entradas más abajo. Ver. Por fin, quien en marzo de 1983 detectara a Blanca Rosa Guzmán como la verdadera hija natural de Juan Feliciano Manubens Calvet, historia que ahora el ADN puede trocarla en sobrina, cuando mucho, completa el panorama. Ver.
Hay que mantener la calma. Han pasado nada más que 29 años desde que el benjamín de los Manubens Calvet, diputado provincial y dos veces intendente de Villa Dolores, abandonó este Valle de Lágrimas. Pueden pasar otros tantos para que el ADN dé bien, no es cosa de apurarse, la administración provisoria está en manos de los sobrinos y sobrinos nietos desde el primer momento, ahora asociados con los hijos del Pocho Angeloz en la explotación de la soja y el aparato cordobés administrador de justicia también tiene su partecita en el reparto de la torta. Y encima no iba a pasar mucho para que también desde La Docta, con el correspondiente patrocinio legal, hicieran su aparición los descendientes de Blanca Rosa, que la venían jugando callado desde el 2008 y a quien el ADN le dio que era sobrina de Juan Feliciano, no hija, ya que su padre natural también habría sido José, el casi vitalicio senador radical. Ver el informe respectivo.
La Corte otra vez en orsai.

viernes, 3 de julio de 2009

"INCORREGIBLES", COMO DIJO BORGES

Gracias a la paliza electoral, por la chancha política, ahora las autoridades no sólo están asustadas. Mucho peor: están desorientadas y tratan salomónicamente que la gente no se contagie pero que no se acelere la crisis económica que se viene. Entonces suspenden vacaciones a Bariloche ya abrochadas, postergan las de invierno, la presidenta da lecciones de como hacer los deberes en casa, no amontonarse, los brasileños no van a venir a la nieve ni equivocados, en los teatros vacíos vamos a tener que sentarnos butaca de por medio cuando las filas van a estar vacías, pero a los partidos de fútbol no los suspenden. El campeonato local y la Libertadores se van a jugar vacunados o con escafandras en vez de barbijos, pero el negocio de la tele y de Grondona no se toca.

Posiblemente a tanta tilinguería la tengamos merecida. Menos mal que tenemos gobernantes concientes que nos dicen que no debemos entrar en pánico. Ellos velan por nosotros. Lo que resta saber es quién vela por ellos. El cálculo estimativo a a esta noche era de unos 10 mil millones de dólares de pérdida. Y el ajustazo, que se empieza a venir con todo. Empezando con los transportes porque se acabó lo de los subsidios, suben los boletos y encima los pasajes, recargados de virus como si fuera poco, van a tener que desembolsar.

Ya se fueron solitos Graciela Ocaña en Salud, Ricardo Jaime en Transporte y lo único que falta es que lo rajen a Guillermo Moreno, maestro del dibujo, otra que Leonardo, y vamos a tener una inflación de la inflación. No ganamos para sustos. Porque la que faltaría sería la resurreción del capitán ingeniero Alvaro Alsogaray y su consigna para tener que pasar otro invierno...

jueves, 2 de julio de 2009

LA ESCOPETA POR EL CAÑO

El 2 de agosto del 2006 fue un hecho histórico en el país que pasó desapercibido. Por primera vez en la historia se dejaba ingresar a la realidad a la Casa Rosada. Sucedió en un aparente hecho protocolar, marchito, desganado, de la Exitocracia esplendorosa, del amor entre el Poder y el Deporte. Así que como al equipo le había ido más o menos hubo que mostrarlo a Horacio Elizondo que se trabajo todos los oropeles del Mundial de Alemania. El acto fue tan aburrido como tantos y se transitaron todos los lugares comunes. El invitado regaló su indumentaria y supuestamente las tarjetas usadas, entre ellas la roja con que expulsó al Gran Zizou faltándole tres minutos para la gloria. El todavía presidente al 100%, con algo de viento de cola que le venía aflojando, olvidándose que subió con el 22% de los votos y que por esos zarpullidos que tiene el país su imagen positiva no tardó en trepar hasta cerca del 80%, lo que lo convirtió en nene mimado de la prensa hasta que empezó a dejar de serlo, no encontró nada mejor que la monigotada de sacarle la tarjeta roja a la prensa que cubría el acto.
Si alguien se toma la paciencia de recorrer las efémerides desde entonces hasta este lunes, donde luego de perder las elecciones en su natal Santa Cruz tuvo que renunciar a la presidencia del PJ, se va a encontrar con la cuesta abajo en la rodada más increíble e inverosímil. Las leyes del juego son sagradas y no se jode. Hasta desaparecidos hubo y batió el récord de muertos en la cancha y alrededores que tenía su cumpa, el Chango de Anillaco, en los famosos años 90, tan repudiados y tan juntos que andaban.