jueves, 11 de noviembre de 2010

ESTE TREN TAMBIEN IBA A VARSOVIA

Haciendo lo mejor que saben hacer: darle al sover y el peripipì.
El viejo Sócrates supo decir que en el origen de la violencia siempre hay un abuso de poder y de lenguaje. Esto daría pie para intentar una explicación racional a por qué la Argentina es un loop de quilombos, entiendo por eso último no los plácidos lugares donde se practica el comercio sexual sino aquel, al decir de la Real Academia, donde se subvierten los valores morales. Ayer, después de tres días de quilombos de todos los tamaños e idiomas, con epicentro en un ala del aeropuerto internacional de Ezeiza reacondicionado a los tales efectos, el ministro de Planificación (léase: pla-ni-fi-ca-ción) de la Nación, Julio De Vido, le anunció a los periodistas que por un problema de tiempo no se iba a poder hacer todo lo que hay que hacer y anunciaron que iban a hacer con la única pista del aeroparque Jorge Newbery. Los motivos son muy simples y hasta un opa los entiende: el movimiento en Ezeiza no es el mismo que hace tres años, cuando empezaron a hablar del asunto, y de los vuelos de cabotaje del Newbery mejor ni hablar. Menos mal que los miles de perjudicados que durmieron en el piso, se gastaron las cuerdas vocales puteando, perdiendo vacaciones o no teniendo cómo acarrear hasta una de las puntas del país el féretro con el hijo de diez adentro ya se fueron. Daba para un linchamiento. Varios funcionarios de menor cuantía que se animaron a poner la cara y tratar de explicar lo inexplicable, una disciplina deportiva típicamente peronista, hasta recibieron unos cuantos coscorrones. Otros responsables del asunto, como el doctor Mariano Recalde Jr., al frente de Aerolíneas Argentinas, que pierde 2 millones de dólares diarios por tener que cubrir puntos y distancias que ninguna línea comercial haría, lo cual era archisabido pero no les impidió anunciar que la carne podrida y quebrada que la compraron al Grupo Marsan con generosidad iba a ser un verdadero orgullo y una fábrica de ganar guita, aparte del orgullo de volver a tener una aerolínea de bandera. A Recalde Jr., en ese puesto por ser hijo del abogado de la CGT y de Hugo Moyano, sin embargo no le falló nada cuando cargó a sus mejores amigos de La Cámpora, todos chicos nacionales y populares amantes de transpoirtarse vía áerea con aviones particulares y todos los gastos pagos, y algún descendiente Moyano del clan para ir a ver al seleccionado argentino a Montevideo, por las eliminatorias del mundial de Sudáfrica, y despacharse lo más suelto de cuerpo que con el 30% del pasaje pago se salvaban los gastos. Ahora van a remozar la flota de los aviones de madera balsa que nos dejó el gallego y encaró para el lado de los Embraer, AirBus y Douglas. De los primeros, hasta los circunspectos chinos dijeron que eran unas batatas, los segundos se están viniendo abajo demasiado seguido y los terceros nunca alcanzaron a estar en los primeros puestos. En cuanto al otro responsable de la Argentina Aérea, en lo civil, Alejandro Granados Jr., luce en su currícula ser hijo del dueño de El Mangrullo, el enclave preferido sobre la mano derecha de la autopista a Ezeiza para las grandes parrilladas peronistas, amén de intendente de ese partido del conurbano y el otro hijo presidente del equipo local Tristán Suárez. La madre es Dulce Liberal, diputada nacional, y todos son uno con El Pelusa y su novia de vecinos, a tal punto que la municipalidad lo nombró ciudadano ilustre y todo.
Anoche la sesión en Diputados, para aprobar el Presupuesto 2011, hizo sapo, se reputearon y llovieron las denuncias por aprietes e intentos de soborno. El domingo el Quilmes Atlético Club volvió a perder, algo que no es noticia, pero sí que lo preside el doctor José Luis Meizner, que aparte de ser la mano derecha de Julio Grondona desde siempre, de modesto y para mantener el perfil bajo le prestó el apellido al Estadio Centenario que por eso ahora se llama Estadio Centenerio José Luis Meizner, y ganó cómodo las últimas elecciones llevando de vice al jefe de Gabinete, doctor Aníbal Fernández, que ya lo presidió y negoció jugadores y que algunos hasta le objetaron con vehemencia que habían incompatibilidad entre ambas funciones. Que vayan a cagar a los yuyos. Si encima tiene tiempo para darle al Twitter y ayudarla a la pobrecita Andrea del Boca con los quilombos que tiene con el ex marido. Bueno, el caso es que los Los Muchachos del Tablón, a pesar de las habilitaciones para cuanto comercio cerca de la estación quisieran, se cansaron de tanto gritar los goles de los contrarios y después que terminó les hicieron de goma los autos a los jugadores propios, a los micros de la visita, en este caso Los Triperos platenses de los que es hincha fana la presidenta Cristina y ahora los players cerveceros tienen que entrenar con custodia policial. No sólo eso, sino que muy suelto de lengua dijo por una radio que por lo menos a uno de los dos atacantes efectivos lo conoce, es su vecino, y si bien merecen 70 años de cárcel (sic) ojalá que alguno haga la denuncia y los metan en cana por que él no la va a hacer. Como asociación al paso, recuérdese que se trata del mismo funcionario que cuando la Federal les hizo paso a los de los Unión Ferroviaria reforzados por un plantel sicario de barras y mataron a Mariano Ferreyra e hirieron grave en la cabeza a una señora mayor que sigue en coma en el Argerich, el mismo Fernández dijo que  la Federal había hecho lo que tenía que hacer. ¿Tener semejante cargo y quedarse mosca con semejante conocimiento de la autoría de un delito también está comprendido en lo que tienen que hacer los peronistas?
La presidenta está en Seúl, ahora luciendo modelos todos en negro, dada su flamante viudez, y como el Tango 01 al finado no le gustaba porque no andaba nada bien mandó a chartear un Bombardier, el mismo que usa William Henry Gates IIIº, (a) Bill Gates, y algún que otro homeless por el estilo, a la módica suma de 500 mil dólares y se tuvo que quedar 14 horas de plantón en Los Angeles porque parece que el chiclé de baja de una de las turbinas no andaba. Al resto de la patota de la comitiva, como se estila, la mandaron por vuelos comerciales de los comunes y resulta que llegaron antes.
Los Borrachos del Tablón volvieron a las andadas. Resulta que el negocio de los Trapitos, léase cobrar por el estacionamiento en las calles linderas al Monumental está de parabienes, dos recitales seguidos de Paul MacCartney y sobre el pucho el superclásico, así que a la salida de la misa para recordar a Gonzalo Acro, emboscado a la salida de un gimnasio, una fracción disconforme con el fraccinamiento de la guita que iba a entrar en caja los esperó a la salida del oficio religioso y los cagó a tiros, trompadas, palos, piedrazos y hasta algún vecino que encontraron a mano. La maledicencia volvió a tronar con el asunto que la 51ª libera la zona para que los muchachos no tengan problemas.
Los asesinatos de los que terminan de guardar el auto en el garage de la casa para llevarse el auto o no, para sacarles la plata o no, para entrar en el domicilio y llevarse hasta los ceniceros, sigue en su nivel normal. Como el Autoexterminio Argentino a tortazos de trompa, vuelcos por desbandes, micros truchos cargados de gente y corriéndose por la ruta para llegar primero y cargar más pasajes. Otro tanto con la inflación.
El personaje de historieta, aparecido a mediados de los 60, por obra y gracia de Guillermo Guerrero.
Para no andar con tantas pálidas volvemos a la filosofía libresca, de la mano con el viejo Sócrates. La violencia se origina en abusos de poder y lenguaje. El ministro De Vido explicó que el mes que habían planificado cerrar el aeroparque para hacer todo lo que hay que hacer no alcanza y como Ezeiza tiene más movimiento que hace tres años y los vuelos de cabotaje son tantos que se iba a llegar a un promedio de tres despegues cada cinco minutos y un aterrizaje cada tres, se hará lo que se pueda y todo está como era entonces, la casa, el árbol, en fin, cosa de poetas.
Al superclásico lo juegan el martes 16 a las 19 por el asunto de los recitales, Pasarella lo rajó a Cappa y va Jota Jota de DT interino, pero por el lado de la Boca el mormón Borghi no está cómodo, mandó a llamar a un predicador de su confianza que le dio resultados el año pasado para sacarlo campeón a Argentinos Juniors y si pierde ya anunció que se va porque se quería ir antes, incluso. Mientras la republicana Cristina Elizabet Fernández viuda de Kirchner chartea aviones a medio palo verde, en la otra orilla el ex tupamaro, que se pasó diez años adentro de un pozo, prisionero, el Pepe Mujica, consideró que el presidente de la República Oriental del Uruguay tenga una residencia en Punta del Este es un lujo al pedo y la vendió, a ellos no les da el piné, son más modestos y chacareros, si él iba al Senado en motoneta y con el casco reglamentario. Estuvo para el velorio de Néstor Kirchner, (a) Lupín, como le decían por el personaje de historieta, vino con los jefes de la oposición como para mostrar que el sentimiento era yoruga, no partidario, y cuando vio todo lo que vio, dijo sin más: "Los argentinos están partidos en dos." Primero, que no sabe ni contar y después,  ya medio viejón no pudo entender que a determinadas personas, por razones políticas, no se la dejara entrar a la capilla ardiente. Eso le pasa por haber estado tanto tiempo en un pozo como castigo por haber agarrado los fierros; si como la Cristina, por pegar unos afiches en La Plata, hubiera estado cuatro días en una comisaría, minga de vender las residencia en Punta del Este, se hubiera comprado una más grande en San Ignacio y tendría una flota presidencial de aeronaves más grande que las ocho que tienen los Kirchner hasta para ir a comprar el diario. Incluso, en vez de chartear el Bombardier, se hubieran comprado uno color celeste y chau, qué tanto joder.