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martes, 2 de agosto de 2011

DESENSILLAR HASTA QUE ACLARE Y VA TODO DE VUELTA



JULIO GRONDONA PATEO LA PELOTA A LA TRIBUNA

Todo lo que dice arriba el ex director de El Gráfico, también ex integrante del staff fijo de Polémica en la Tribuna como alto funcionario del Banco Hipotecario durante la administración de Raúl Alfonsín, desde hace un tiempo vocero oficial de la AFA destacado por su fonética muy personal del inglés, bueno, todo eso no va. Aunque no hay que desesperar porque le cambian un poco el envase y sucede todo lo contrario. No hay que desesperar. Lo que no está en el video y fue en la misma conferencia de prensa y giró en torno al quilombo (sic) que significó el descenso de River, responsable todo en último instancia, una salida de pista que al funcionario le valieron más retos y tirones de orejas que los que le dio en su momento la presidenta al director de la Biblioteca Nacional por meterse con Vargas Llosa.
Para refrendar que no se va a hacer lo que se va a hacer hubo un comunicado paralelo firmado por el segundo de a bordo, el doctor José Luis Meizner, presidente del Quilmes Atlético Club de licencia, cuyo vice es el jefe de gabinete Aníbal Fernández, y que tuvo a su cargo comandar la organización de la más que pálida Copa América 2011 donde para colmo quedamos afuera y la selección sin DT. El tufo político viene desde el título del  opúsculo: se trata de una medida preservativa ante el clima destituyente imperante. Cuesta creerlo, pero en los últimos días hay cada vez más cosas que cuestan creer. Ya se trató hace unos días de hacer un inventario somero del estado de situación imperante. Se lo escucha y se lo ve en el video al vocero decir que el lunes antepasado los representantes de los clubes estuvieron discutiendo el asunto cuatro horas y ayer el mandamás a punto de tener que refrendar nuevamente su derecho a la silla estaba como un chico atufado y anunciaba que la AFA no va a presentar más proyectos de ningún tipo, que si quieren los clubes lo hagan por su cuenta. ¿Cuáles clubes? ¿Los que ya lo estuvieron discutiendo cuatro horas? De paso, en el comunicado ya mencionado, Meizner le tira un fraternal garrotazo a su par de Inpendendiente Mendoza, Daniel Vila, magnate multimediático, socio de Francisco de Narváez y El Chupete Manzano, por supuesto sin nombrarlo y acusándolo de adjudicarse una representatividad que no tiene, cuando todos se acuerdan que el año pasado hubo uno de esos episodios titulados confusos cuando a los mendocinos les tocó ir a Quilmes y a la salida Vila & Co. terminaron con los coches rayados y cascoteados, parece que ligaron más de un mamporro, y terminaron haciendo una denuncia formal e iniciando unas acciones legales que vaya a saberse dónde fueron a parar.
Lo que ocurrió de lunes a lunes, entre otras muchas cosas, es que en la Reina del Plata hubo ballotage y si ya el oficialismo kirchnerista había sufrido un palizón, en la segunda vuelta, totalmente innecesaria, salvo como para no sea gastar dineros públicos y sondear lo máximo posible el climita para reelección de Cristina en octubre, los resultaron fueron tan peores que de manera inusitada la Primera Magistrada hasta lo llamó a Mauricio Macri por teléfono para felicitarlo y demostrarle que si quiere también sabe hacer buena letra y este paladín del pacifismo, la no confrontación y vaya a saberse cuántas cosas más, bien canchero, hizo público que la había atendido... ¡en calzoncillos! La tinelización y el cuesta abajo en la rodada son implacables. Tan familiar la cosa que espontáneamente también dijo que lo hizo adelante de su hijastra, a las 20:45 de la noche, mientras leía el discurso triunfal que iba a leer a orillas del río en un día en que hasta los osos polares andaban con bufanda.
Bueno, el no estaba solamente en zolcilloncas, sino que tenía puesta una remerita...
Como no podía ser de otra manera, al día siguiente, con lo destituyente (¡?) que lúcidamente había entrevisto su exitoso colaborador, más encima con todo lo logrado en la Copa América, decidieron meter la cola entre las piernas, total para contrabandear y hacer lo que se quiere en la Argentina siempre hay tiempo. El horno no anda para bollos. En Jujuy solamente falta que el clero y los bomberos salgan a ocupar predios. Suman más de dos mil las familias en carpas. Un centenar de mujeres de policías, con pancartas identificatorias y todo, tomaron un barrio con las casas a medio construir y anunciaron: "¿Quiénes nos van a venir a sacar? ¿Nuestros maridos?"
Al Modelo le han empezado a aparecer resquebrajaduras donde lo de Jujuy con la toma de tierras, las expropiaciones oficiales consumadas ayer a última hora y una rebelión que amenaza a extenderse como la chispa en la pradera aparece sólo como lo más dramático y dantesco. Atrás están los señores feudales todavía existentes, las noches de genoicidio, las buenas relaciones del gobierno con los dueños, que reafirma con Infram en Formosa, Alperovich en Tucumán y algunas otras cosas más. Para colmo de males el ministro de la Corte Suprema dueño de cantidad de propiedades y hasta ahora seis departamentos en Recoleta y Barrio Norte alquilados para prostíbulos donde una porno star locataria es nada al lado de las paraguayas y dominicanas fue adquiriendo tanto o más volumen que incendio en pinturería del GBA. Todo amenaza en derivar hacia un Schoklender II cuando la segunda 125 del Fútbol para Todos incluyendo al Sportivo Marambio está lejos de haberse aventado. Aparte de haber comenzado los pedidos de renuncia con Ricardo Alfonsín incluido, la Cámara de Diputados se ha puesto activa y quiere explicaciones. La sombra de un único administrador, como si fuera poco con el mismo domicilio que el magistrado, puede llevar a la excusa que imposible para alguien de su posición y actividad estar enterado de quiénes son todos sus locatarios. Completando un cuadro manido en el país, ya los diputados le habían llevado al procurador Righi, de corta perfomance durante el camporismo de 1973, un listado de más de 600 prostíbulos en el 2009. Dos de los del listado eran propiedad del integrante del más alto tribunal de lo que tendría que ser una república. El funcionario no hizo nada no con esos dos no se sabe si por los pendorchos del dueño, sino que tampoco con la mayoría de los otros en un negocio que de movida forma parte del paisaje como el obelisco. En su momento pedido especialmente por Kirchner para la necesaria oxigenación de la dichosa Corte Suprema de la mayoría automática, con una reputación académica que aparecía como intachable, que ahora encima puedan salir a relucir algunos aspectos de su vida privada, justo en épocas de unas elecciones que cada vez se ponen más meneadas, puede dar lugar a uno de esos escándalos a la Argentina donde todo parece querer arder en cinco minutos y dura menos que una bengala.
Los balbuceos defensivos que intentó el señalado, siempre pertrechado atrás de medios oficialistas, bordean lo lastimoso. Como es obvio se siente víctima, acosado, blanco de una campaña desestabilizadora en lo psicológico (sic) y a cargo de la prensa amarilla, que sólo buscan su renuncia. Sobre por qué no actúa judicialmente contra su administrador de años, en su mismo domicilio, que llegó al colmo de adquirir un departamento a su nombre cuando ya funcionaba como prostíbulo y tenía en marcha un proceso penal, mutis por el foro. Para mejor se dejó saber que es tan de su confianza que además de dar como propio el domicilio del ministro señalan que también le hace las compras en el super y cumple las veces de chofer. Con el gracioso agravante que el miércoles, como miembro de la Corte, debe firmar un acuerdo oficial donde el cuerpo se compromete a dar batalla contra.... ¡la prostitución!
El susodicho no estuvo en el acto formal. El presidente de uno de los tres poderes del Estado accedió democráticamente a perpetrarle unas palabras a cámaras y grabadores. Sólo insistió en pedir tiempo y mesura. Mientras tanto, la arremetida en la tevé de todos los colores tuvo lo suyo. Más que nada a cargo de abogados lastimosos en busca de un poco de memoria colectiva y, sobre todo, clientes. Para variar, la lucidez de José María Monner Sanz, que había picado en punta con una carta abierta donde le pedía la renuncia, sentó precedentes monolíticos. Leyó unas normas establecidas en La Haya para los altos magistrados donde casualmente uno de los articulejos habla del especial cuidado que deben tener los magistrados en todo lo que hace al cuidado y decoro de sus patrimonios personales, por lo que al pobrísimo argumento aludido por el señalado, en cuanto a la falta de tiempo de andarse encargando de minucias como alquilar, perseguir locadores y cobrarles el alquiler, dadas sus importantes actividades, lo tenían sin cuidado, se desmorona solo. Pero Monner Sanz fue temerariamente mucho más allá: "No lo puedo probar", dijo en Canal 26, "pero hay algo en esta Corte Suprema que tiene mal olor." No es el único. El dichoso administrador de confianza que lo habría estafado por lo menos precisamente en su confianza sigue sin aparecer y el dibujo del hombre excesivamente bueno al que engañan como una colegiala es hasta irreverente para la credibilidad pública. Como puntapié inicial, en el 2003 respondió oficialmente que no pagaba los impuestos de sus múltiples propiedades porque no tenía tiempo y estaba absorbido por tareas de alta vuelo como las académicas, escribir tratados, dar cursos, seminarios, etc. Ahora estas curiosas ecuaciones éticas/intelectuales hacen más agua, sobre todo cuando se caen la cantidad de testimonios de los consorcios que aseguran que el ayudante todo terreno aparecía a los consorcios y acallaba las quejas con la amenaza del nombre del verdadero dueño y en las comisarías respectivas, donde hacer denuncias por prostíbulos es más o menos como tocar timbre en una bóveda, eran normalmente rechazadas bajo el cínico argumento de que no podían hacer nada por haber en el medio nada menos que un dueño que era miembro de la Corte. En medio del zarandeo, durante la ronda de los jueves que llevan a cabo desde hace 35 años, para colmo el meneado tuvo el imprevisto apoyo de Hebe de Bonafini, que lo calificó como el mejor juez que tiene la Argentina, seguramente identificada en que a ella también un infiel le habría metido el dedo en la boca y armado un zafarrancho que tanto no se sabe cómo va a acabar sino si realmente va a acabar. Porque por otro lado el mirado de reojo Norberto Oyarbide, los entendidos señalan que a contrapelo de esa ciencia cada vez más inexacta que es el Derecho en el país, dio lugar al pedido de otorgarle el rango de particular danmificada a la Fundación Madres de Plaza de Mayo y no al emblemático y cuestionado personaje, como dejando una amenazante rendija acerca de que le pueden llegar a pedir cuentas. El olfato de Monner Sanz difícil que rumbee para lo literario pero no se debe dejar escapar la alternativa que aluda a lo maloliente que el novelista negro James Baldwin encontraba en ciertas relaciones entre los varones...
El deterioro es tan cierto como inevitable. Si se confirma que el misterioso personaje es un ex jugador de River y Gimnasia y Esgrima de La Plata va a ser el segundo escándalo de tan altos escaños ligados al fútbol. Otra vaca sagrada del Derecho, aunque en el rubro Civil, como fue el caso de Guillermo Antonio Borda, que abandonó la Corte Suprema para ocupar el Ministerio del Interior de la Revolución Argentina, intercedió ante el alto cuerpo para zafarlo al Boca Juniors de Alberto J. Armando de pagar el premio de la gigantesca rifa de la Ciudad Deportiva que después nunca fue y él se plantó frente a un juez de primera instancia y le zampó en el hocido "yo tengo derecho a cometer delitos", después siguió con el Cordobazo y la Puerta 12 para culminar como patrocinante de la paraguayita lomo mojado que aspiró a quedarse con 500 millones de dólares de herencia sin tener ningún documento de identidad y lo peor de todo es que la acreditaron personería. En este rubro sus intervenciones fueron tan variadas como sustanciosas. En una cátedra de la Facultad de Derecho recuerdan que un miembro de la Corte en épocas de Alfonsín que en la Sala de Profesores, cuando alguien comentó este nuevo affaire, comentó: "Uy, otra de Herencia, Sucesiones & Cía."
Un viejo dicho señala que los pueblos son como los pescados: se pudren por la cabeza... Ver entradas sobre el tema.
Mientras tanto, el fin de semana que viene los campeonatos, promedios, descensos y demás van a empezar como si nada hubiera pasado. River tendrá un glorioso debut en la B frente a otro ex primerista: Chacarita Juniors. La primavera amenaza estallar con algo más que pimpollos. El martes a  la noche, algunos centenares de futboleros de clubes varios, incluso del interior, se citaron a través de Facebook frente a la AFA para gritarle al titular no cosas irreproducibles sino tan conocidas como inútiles. El despligue de la Guardia de Infantería, brigada de gases y escopetas, más el vallado, no fueron necesarios. La inclemencia de la ola popular y lo vacío de lo convocatoria pudo más que el presunto enardecimiento justiciero y lo manido de las consignas.

martes, 28 de junio de 2011

RIVER PLATE NO SE FUE SOLO AL DESCENSO

 

Con River Plate, el domingo 26 de junio se fue al descenso la identidad futbolera argentina por antonomasia. País paradójico, enrevesado, supo encaramar casi simultáneamente la antinomia imprescindible en Boca Juniors a la garra, el morder al encontrario, no desfallecer ni aun moribundo, y desde ahí erigir a la mitad más uno. Pero el modelo del ethos criollo que engendrara La Academia racinguista a principios del XX, desde siempre, con el ícono máximo de La Máquina en el cénit, fue el club que ordenó fundar el padre del fútbol argentino, Alexander Watson Hutton, recado que llevó su secretario Pedro Martínez y que los muchachos que se aglutinaban en la avenida Almirante Brown de principios del siglo anterior en torno a Leopoldo Bard, que sería presidente de la Cámara de Diputados, amén de médico, y delfín de Hipólito Yrigoyen para enfrentar al sector oligárquico interno de Marcelo Torcuato de Alvear, buscaron desde el primer momento diferenciarse, a tal punto que la primer canchita la instalaron en un dock, al lado de la carbonería Wilson, hasta donde tenían que ir en bote y varios viajes a remo puro.

El estigma de los zeneizes de la barriada no les tardó en caer. No eran todavía las gallinas; les colgaron el mote de darseneros, una patente de extranjería. El único de los fundadores de origen genovés fue Tomás Liberti, legendario fundador también de los Bomberos Voluntarios de la Boca. Los demás eran todos apellidos de origen español, judío centroeuropeos y algún alemán. El elemento aglutinante era uno solo, que hasta el día de hoy, que han mordido el polvo de esa ignominia deportiva que es el descenso para una gloria, lo niegan frenéticamente como si fuera tabú o algo infecto contagioso: eran todos masones. La camiseta, como la que luce el seleccionado peruano de fútbol, se corresponde con el mandil de ceremoniales del Gran Maestro Grado 33 en el rito escocés. Traducido: Watson Hutton. El nombre forma parte de la orden que fuera impartida en el inicio: tenía que ser en inglés y fue el que llevó a la asamblea Martínez y fue el elegido a pesar de contar con un solo voto. En la Hermandad, como en otros órdenes, donde manda Gran Maestro, no mandan los iniciados.
Cuando a principios de este siglo estuvo en Buenos Aires Christian Blomberger, para asombro de la escasa decena de asistentes que tuvieron sus charlas, quedó en claro cómo River Plate compartía con sus pares europeos ese perfil de club cajetilla, que juega buen fútbol, que siempre tiene un elemento rojo en la divisa y que se muda porque de algún modo es expulsado, segregado por extranjero. Y lo hacen siempre para los sectores norteños. River emigró primero a Libertador y Tagle, a una enorme cancha de tablones de quebracho sostenidos por una estructura de hierro, para finalmente recalar donde se levantaría el Monumental. Para eso fue necesario rellenar con basura y escombros unos terrenos anegadizos que pertenecían al Estado. Para entonces ya hacía rato que Antonio Vespucio Liberti, hijo de Tomás, católico de misa y heredero del emporio repartidor de soda y gaseosas, llevaba todos los domingos, en el baúl de su auto particular, las casacas de seda hechas modosamente a mano por modistas, con cada banda pegada con costura a máquina, lo mismo que los números y religiosa abotanuda al frente, camisas, en realidad, no las camisetas de algodón que se ponían por la cabeza los equipos pobretones.
El pleito con los boquenses nace en 1908 y va a tener sus etapas territoriales hasta devenir en el paradigma del enfrentamiento nacional por excelencia del país unitario. A lo largo de las décadas pasaron por sus filas a los que se considera verdaderos íconos del fútbol bien jugado, desde el Charro Moreno, para muchos, sin el auxilio de la tevé, lo mejor que haya pisado un césped en la Argentina, los uruguayos Enzo Francescoli y El Botija Walter Gómez al que la muerte encontró como cuidacoches en el playón, cuando todavía no era motivo de disputas entre Los Borrachos del Tablón & Co., la figura entrañable de Angel El Feo Labruna, El Beto Alonso y dos injustamente relegados, casi olvidados de la memoria colectiva como Ermindo El Ronco Onega y El Cabezón Enrique Omar Sívori, para más de uno con su facha desaliñada el prototipo del jugador argentino e integrante de aquel famoso quinteto que con la camiseta de la selección supo clavar un hito en Lima 57 junto a Corbatta, Maschio, Angelillo y Cruz, pasando a la historia como Los Carasucias. ¿Y Pedernera? ¿Y Distefano?
La lista es interminable. En el arco la figura que hacía suspirar mujeres del Tarzán Amadeo Carrizo que hizo del estatismo y la capacidad voladora de los cuidapalos un jugador de cancha más, aunque también una imborrable causa de sufrimiento para la hinchada, más si se lo asocia al Gallego Pérez como Nº 2, que gambeteaba delanteros dentro del área chica y que le hacía pases atrás a su arquero, de taquito, que después había que ir a buscarlos al fondo de la red.  El Pato Fillol, echado con un desdeñoso empujón por un pendejo, a la vista de todos, ya preanunció la hecatombe. El morocho subido Tatún Ramos Delgado maravillaba antes de los despliegues de un saltimbanqui como Pinino Más, quien supiera incorporar los saltos ornamentales al fútbol.
Hicieron leyenda.
Como la parada de pechito en el Nacional de Chile, frente al negro Spencer de Peñarol cuando iban ganando 2 a 0 y al terminar 4 a 2 para los manyas se ganaron para siempre el mote de gallinas. Fue cuando el presidente de entonces, el escribano William Kent, que sería suegro de Ramoncito Saadi y formaría parte de lo negro del menemismo, sin contar su triste papel en la Puerta 12, se decidió blanquear a la barra brava que encabezaban Haydée Martínez, solamente conocida como La Gorda Matosas, y Sandrini.
El Monumental fue tumba de casi 90 hinchas, con dos tragedias en la misma puerta y muertes aisladas como la del muchachito que defenestraron desde lo alto de la platea y cayó en el depósito de máquinas de donde lo sacarían por el hedor sospechoso en un día que tenían que campeonar frente a F.C. Oeste. Eso bastante antes que los bravos se fracturaran para siempre, exhibiendo lo obvio: las divisiones irremisibles de la cúpula y su también avanzado estado de descomposición. Ahora, desde que el bochorno del domingo dejara al aire más pústulas, como el galimatías para las siempre tardías autoridades de no poder clausurar el estadio porque adentro funcionan una escuela primaria y una secundaria, una aberracíón exhibida como un lujo solamente en un país como la Argentina. Porque queda en el tintero, valga la expresión, que ahí también, desde 1999, hay un instituto terciario para periodistas deportivos, que sería lo de menos cuando ya es serio, sino que el ahora demonizado por los siglos de los siglos, doctor José María Aguilar, inauguró la primera escuela para dirigentes. Se da peligrosamente por supuesto que el título tiene salida laboral, como lo anunciaban los carteles enganchagiles con que empapelaron Buenos Aires en su momento, y que con sólo exhibir el diploma los clubes se abalanzan sobre tanta preciosura para erigirlos en presidentes. Conversando en voz baja, como corresponde en este país a toda conversación en serio, el objetivo, ante la tendencia mundial de la concentración del capitalismo, tiene la baraja en la manga de ser una usina para ir copando los clubes chicos, meterlos en el zapato chino y construir una cadena de sucursales. Las bondades académicas del engendro se vuelven hoy una mueca trágica: en el 2002, con la primera camada de egresados, cuando uno de los beneficiados con el diploma fue el mismísimo doctor Aguilar, considerado uno de los vaciadores y enterradores por excelencia que terminó con la institución en el descenso.
Todavía falta una puntada para un Club Atlético que como tal ha sabido venirse solo a pique: en el último año, a cococho de la Hi Tech, inauguraron un sistema telemático de enseñanza remota. El sobredimensionamiento, la apertura de quiosquitos de todo tipo, también es el rango distintivo de una Argentina largamente desquiciada.
Lo sucedido el domingo en el viejo Monumental, preanunciado unos días antes en el barrio Alberdi de Córdoba, ha sido conmocionante. Para los que son gallinas de cualquier raza y para los que no lo son. Hasta los bostereos han guardado silencio. Si se quiere un parangón del mismo cuño, el remezón nacional del 6 a 0 que nos infligieron los suecos en 1958. Otros reconocen este parangón, pero desde lo cultural lo engloba con otros y lo sube a lo más alto del podio de los acontecimientos significantes. El inconsciente colectivo argentino percibió que con River Plate se desmoronó algo más que una gloria futbolera, que uno de los clubes más grandes del mundo. Sin exagerar ni melodramatizar con unos 85 mil socios en el delirio y 15 milones de hinchas que lo emparentan con los 3,6 millones de afiliados que el PJ decía tener en 1983 y que lo convertía en el partido político más grande de Occidente, en lo personal para nada ni simpatías con el club, mucho menos con cualquier manifestación del nefasto tropicalismo Nac&Pop, es imposible evaluar cuánto del fútbol mismo, si lo tomamos con varios socioanalistas europeos como una condensación simbólica, como una miniaturización religiosa de la realidad, y seguimos viengo hasta el hartazgo a miles de jóvenes peleando consigo mismo, cascoteándose en el espejo de una policía indolente más que sospechosamente en un desmesurado operativo con un costo de 300 mil pesos, destrozando las instalaciones más frágiles y la cristalería de los comercios de Figueroa Alcorta y Libertador, saqueando las golosinas de los quioscos o quemando los puestos de choripán y panchos. La destrucción por la destrucción misma. La impotencia frente al espejo. La piedrita en el zapato es que la caída lenta fue siguiendo El Modelo en boga: todos lo vimos, todos lo sabíamos, lo horadaron minuciosamente desde adentro. Se anunciaron medidas drásticas, degüellos en masa, saneamientos de fondo, las denuncias fueron estridentes y nunca pasó nada, salvo una supuesta inexorabilidad del destino.
El final de fiesta estuvo acorde a las circunstancias. Con los Sclanker en plena audiciencias por dos homicidios, dos noches antes la Policía Federal se hizo un festival de garrotazos en una noche gélida poniendo en vereda a un grupito de maestros santacruceños que llevan casi dos meses de huelga, asistidos por grupúsculos de activistas de izquierda, y sembró 2,5 efectivos adentro del estadio y alrededores (¿alguien los contó?, es viejo el inflar el  número para que la diferencia de lo que se paga por gorra vaya a la Caja de Empleados de la COPOL), de modo que cuanto enardecido lo creyera oportuno practicara tiro al blanco o directamente los cagara a trompadas en el despliegue más desorganizado u organizado al revés, como se quiera, el orden de los factores no altera el producto, que se tenga visto. Se desoyó la propuesta timorata de jugarlo sin público y zafar la situación para entrar en algo más que un cono de sospechas con la liberación de zona como se han cansado los vecinos de apuntar a la 51ª y encima que una decena de muchachos amenazara de muerte a la terna arbitral en el entretiempo. El embate oficial posdesastre ya encontró que ingresaron a las instalaciones 14 mil personas más que las autorizadas, algo que es obvio en el fútbol corrupto nuestro de cada fin de semana y nunca se sabrá a dónde fue a parar ese dinero si es que se vendieron o se revendieron en el circuito paralelo de financiar la barra o son producto de otra actividad siempre en boga como es la falsificación de entradas, una actividad que tiene que tener por lo menos la mirada distraída de la AFA. La ilusión de un tratamiento igualitario frente a otras catástrofes, en lo que hace a suspensión de estadio y quita de puntos, tiñe más de negrura el futuro próximo que el presente. La prepotente soberbia de El Kaiser Pasarella echó culo, amainó y a través de la tevé le rogó la Tía Cristina que intervenga y aplique el borbónico Derecho de los Príncipes: el perdón a los poderosos y prestigiosos, se está en etapa electoral y entre muchas desvergüenzas de último minuto, tipo Schoklender y Fundación Madres de Plaza de Mayo, esconder el asalto millonario en dólares a una surcursal bancaria a pocos metros de donde la Tía Cristina anunciaba un Plan de Seguridad con la infabilidad que luce la mitomanía kirchnerista, por lo menos le podía traer algún que otro votito en un reguero de elecciones como nunca y donde nunca se sabe.
Fútbol para Todos y el liberalismo implantado en el fútbol a partir de 1958, dos transformaciones de fondo de neto cuño peronista, por las dudas si ya no tenían frutos reconocibles en la violencia organizada con más de 300 muertos, ahora puede esgrimir un trofeo más que considerable. No se desbarranca un River Plate todos los años. Seguramente, temporada más, temporada menos, el club va a regresar a primera y el fútbol va a seguir siendo once contra once disputando una pelota. Lo que no va a ser para nada idéntico va a ser River Plate y el país. En 1965 un semanario de información general ubicaba al fútbol como "el equívoco más grande que padece el país". Con el tiempo transcurrido se ha transformado cómodamente en una certeza inamovible. Y desde 1982 hemos venido machacando que estamos en un burgo salvaje donde todo lo deportivo no tarda en devenir político. [AR]

martes, 3 de mayo de 2011

ERNESTO SABATO Y LO INDIGESTO DE ALGUNOS POSTRES PARA EL OLVIDO

En la platea del gallinero de 1 y 58, el día del homenaje. No alcanzó a ver el nuevo estadio de hormigón.

Alcanzó a vivir poco más de una hora del sábado 30 de abril. Al día siguiente lo hubieran homenajeado en la Feria del Libro. Le faltaban apenas dos meses para ser centenario: llevar en ese cuerpo tirando a chico, mucho más con la vejez, la mitad de la historia del país que venía del bicentenario y con setenta años de peronismo a cuestas, algo que su mente afilada no pudo terminar de trasegar nunca. Para velarlo, como había pedido, lo cruzaron de su vieja casona de jardín umbrío al primer piso del club Defensores de Santos Lugares, donde los domingos a la mañana se trenzaba en ardorosas tenidas de dominó, y en su cabecera lo acompañó una escolar bandera argentina con pie de madera y el guerrero sol bordado en hilos de oro. Para despedirlo pasó más gente del GBA que funcionarios, políticos y cholulos de  otra especie. Mejor. Nunca había aspirado a más. La última profesión de fe la había hecho con el personalismo de Emmanuel Mounier, un francés que supo hacer slalom entre el existencialismo cristiano, una pizquita de marxismo y abrevar su poco entre algo filosofía alemana contemporánea al paso y algunas de las muchas escuelas de la psicología. Aunque puesto en categórico, él resumía en que era un cristiano ácrata o un anarcocristiano, que le gustaba más.
El bochinche tras su deceso se empezó a levantar cuando alguien recordó la olvidable jornada del 19 de mayo de 1976. Aquel día, en compañía de Jorge L. Borges, el cura Leonardo Castellani y César Ratti, presidente de la SADE, compartieron un almuerzo con Jorge Rafael Videla en la Casa Rosada. La genética tendencia a la anmistía y el indulto per se, opuesta exactamente a tirar mierda por deporte, se enzarzaron en una insulsa polémica que ni siquiera alcanzó los tristes decibeles del reciente conato con Mario Vargas Llosa y que como toda tenida argentina estuvo caracterizada por el sentimentalismo y por la más absoluta ignorancia de lo ocurrido, de lo que en su momento fue censurado y alcanzó algunos decibeles, no en el menú.
Primero que nada, en los diarios de la época, con fecha mayo 20, están las declaraciones del autor de Uno y el universo sobre el impacto que le había producido el por entonces genoicida principiante. Esto ya es más difícil de trasegar, aunque ha quedado registrado varias veces en el semanario Gente que su idilio castrense por antonomasia fue con la Revolución Argentina de Onganía, particuarlmente su estrecha amistad con Nicanor Costa Méndez, que integraba el directorio de la Deltec. El despiporre se armó cuando dos meses después de la dichosa comida, en el que a la postre sería su último número, el mensuario Crisis editado por Rogelio Vogelius, dirigido por Eduardo Galeano y con Juan Gelman y Aníbal Ford a cargo de la redacción, publicó un informe basado en reportajes a Castellani y Ratti, ya que con Borges supieron de movida que no podían contar y Sábato se negó, a pesar de haber estado en el grupo fundador a principios de los '70 y haberse negado a dirigirla. Fue un costalazo, sin duda. El TXT completo de Castellani deja lugar  para pocas dudas. VER. Como no podía ser de otra forma, Clarín le brindó generosamente sus páginas y la cuestión de fondo, para variar, se diluyó en ataques personales, pavoneos de intelectuales, gestos y palabras agrias e inconducentes. El tiempo no lo ha cambiado.
Ernesto Roque Sábato, como era su nombre completo, fue un bonaerense de Rojas, como todo muchachito del campo debió emigrar a La Plata para cursar física en la universidad y allí contrajo el virus del pincharratismo que no lo abandonaría: alcanzó a jugar en la inferiores de 2, un puesto glorioso por aquellas épocas, y cada vez que podía se daba una vuelta, sobre todo por la tevé, cuando el viejo Estudiantes de La Plata empelechó grande a partir de la segunda parte de la década del '60. Afiliado al Partido Comunista, llegó a ser Secretario General de la Juventud, la tan mentada Fede, pero eran años del mariscal José Stalin y más allá o más acá de los errores políticos que marcarían su vida, estando en París se echó a la retranca como era de costumbre entonces: a la vereda de enfrente sin estaciones intermedias. Alternó con los surrealistas, era la fiesta parisina que retrató como nadie Ernest Hemingway y del mismo modo que su mente siempre destacada por lo brillante le había permitido alternar con polos como Héctor P. Agosti y Pedro Henríquez  Ureña, aquello fue el comienzo del fin: la ruptura con un universo científico al que empezó a ver tan apocalíptico como deshumanizado. La aparición de la nouvelle El túnel, caracterizada por muchos como existencialista, más el espaldarazo de Albert Camus para su traducción y edición en Francia, lo llevaría a incursionar todavía una vez más en las viejas obsesiones con Hombres y engranajes, pero después se decidiría directamente por la ficción y en los años finales, con la ceguera, a la pintura.
La década del 60 lo catapultó a la Sociedad de Consumo. Sobre héroes y tumbas, que se empecina en permanecer como su obra más lograda y universal, agotó ediciones y creó sus propios mitos. Editada por Fabril con tapas duras y sobrecubierta, arrastraba sobre todo a estudiantes de letras y sociales a recorrer las barriadas y descubrir los lugares de Alejandra y sus tormentos. La novela adentro de la novela que era El informe sobre ciegos, que incluso llevó a su hijo Mario a intentar llevarla al cine, produjo un efecto que llevó a sentidas que de esos personajes que siempre habían sido mirados de manera especial por los videntes. Para colmo, casi se convirtió en una leyenda urbana que el psicópata paranoide de Fernando Vidal Olmos, su protagonista, había sido sacado de una realidad con nombre y apellido: Guillermo Patricio Kelly. Más todavía: el incesto también era arrogado a seres de carne y hueso. No faltaron los apóstatas que en la cabecera de sus camas ni siquiera se tomaran el trabajo de sacar el crucifijo que nunca había existido y colgar el cartelito con la máxima que regía el mundo de los Vidal Olmos:

LA CASUALIDAD NO EXISTE

Después del rechazo del cargo por parte de Adolfo Pérez Esquivel, como este mismo lo reconoció públicamente, Sabato aceptó encabezar la CONADEP a pedido del presidente Raúl Alfonsín y ahí sí meter las manos en lo que quizá ni en sus noches más negras había imaginado, con su secuela de amenazas de todo tipo como si con los hechos no alcanzara. El dichoso prólogo del Nunca más, en su momento, recibiría las lavativas y correctivos de los policías de conciencia de turno: le pusieron una lápida con una antesala y que nadie se confunda y crea que se trata de la Teoría de los Dos Demonios. Un atendible enfoque, pero el dichoso informe tiene más de una discrepancia: la colecta de datos no alcanza a documentar 9 mil desaparecidos contra los 30 mil que se instalaron desde que Le Monde, en su momento, publicó un comunicado de los exiliados. No es solamente un problema numérico o los milicos pasan a ser menos condenables. Se trata de las líneas de fuga que llevaron a un triste personaje de la carnestolenda popular a hablar de treinta lucas de muertos. Hebe de Bonafini llegó a calificar de mierda al TXT del autor de El escritor y sus fantasmas, acusándolo de actuar en consonancia con los popes del alfonsinismo.  Para los nuevos dueños de la verdad histórica la violencia política en la Argentina comienza el 16 de junio de 1955 y la plenitud del modelo argentino y popular en el 2003. Sábato nunca quiso reeditar su libro sobre el peronismo donde el centro vital lo hacía girar en el resentimiento de su máximo líder y fue el primero en rescatar los verdaderos valores de Evita.
En el mediodía de un 1º de mayo que en otros años él pasó entre ríos de banderas rojas y cantando La Internacional, ahora un pequeño cortejo lo llevó a un cementerio privado de Pilar. Amigo de los platos fuertes, aquel viejo back derecho de las inferiores de los pincharratas posiblemente no recordara con una sonrisa la zorrería socarrona de un Borges que como él empezó a escribir prosa ya grandecito, cuando le fueron a preguntar qué opinaba sobre los resultados, con su mejor voz de bajo contestó: "Está bien, está bien. Promete este jovencito." Practicaron una tirria tan simultánea como innecesaria, bien al estilo argentino. Por la fecha jugada el 2 de mayo el equipo de Estudiantes salió a la cancha con un brazalete negro, el máximo homenaje que otorga el fútbol.


jueves, 9 de diciembre de 2010

LA COSA ESTA QUE ARDE

 
La Argentina tiene dos habitantes menos. En realidad, una boliviana de 28 años y un paraguayito de 22. Bernardo Salgueiro y Rosemarie Puja, para ser más precisos. Fue por la toma de las 130has. del Parque Indoamericano, dado que con el tino que lo caracteriza, el jefe de gobierno de la ciudad, Ingeniero Mauricio Macri, todavía afectado por la reciente luna de miel y con todas las ganas de tirarse una dupleta a reincidir en el cargo y ver si  puede también el sillón de Rivadavia, anunció el adelanto de las elecciones y escrituras de regalo para los okupas. A la carga, Barracas. Hay profesionales de las tomas. Toman, levantan casilla y después cobran alquiler a los más lentejas. Además, se produjo el debut conjunto, en acción, de la Federal y la Metropolitana. Todo resultó mucho peor que lo previsto, gracias a Dios. La hora en que mataron a los inmigrantes, con qué tipo de proyectil y el calibre se va a dirirmir pronto, digamos cuatro o cinco años. La Justicia es lenta, pero llega. No olvidarse que en la cola todavía está Mariano Ferreyra. Del otro lado de la cordillera, como otra adhesión al Bicentenario, se prendió fuego un piso entero de la prisión de San Miguel, una joya tipo Alcatraz que inauguró El Chacal en su tiempo y que ya se había prendido varias veces. Pero antes con una morondanga de 15, 20 muertos. Ahora fue un poco más en serio: 81 en la primer sentada. Tardaron más de una hora en avisar a los bomberos. Y lo hizo un reo con un celular. Los guardiacárceles se cagaban de risa y les sacaban fotos con sus respectivos celulares de cómo se estaban prendiendo fuego. Entre los antisociales que no van a joder más la pava se encontraba un depravado sujeto de 26 años, condenado a 2 meses, por vender CDs truchos de DVD y música al que le faltaba poco para salir. También un incorregible mamao, con cinco meses de condena, que la familia no alcanzó a juntar para la fianza. Con el frío cinismo de los neoliberales Piñera reconoció que el sistema carcelario del Vergel de la Sociedad de Consumo está para la mierda. Mientras tanto, se sigue haciendo el boludo de quién era el dueño de LANChile cuando coimearon a Ricardo Jaime & Co. Del lado de acá también se hacen los boludos. Y siguen reventando minas. Estaban sacando a los calcinados de San Miguel y cerquita de la famosa San José panes de dinamita detonaban sin que se supiera por qué y menos que hubo un solo muerto y dos quemados graves. A todo esto, entre el pobre Macri que se tuvo que casar de vuelta y por eso en el 2010 pudo solamente inaugurar 81 casas nuevas y se le vinieron en banda como un centenar de escuelas viejas y la viuda que sigue pegando panquecazas y entre que recibe al FMI pero no lo va a ver y siguen matando gente, en cualquier momento averigua cómo profundizar el modelo y se pudre todo. Primero va a tener que descubrir qué es el modelo, una bagatela.



jueves, 18 de noviembre de 2010

DAMA JUSTICIALISTA SURTE (CON LA DERECHA, OF COURSE) A CABALLERO EX REVOLUCIONARIO

Sin comentarios. Por un problema de dignidad se tendrían que ir todos. Pero el problema es que en la Argentina no sólo vuelven, sino que se reproducen. Poco después, con la flamante viuda presidencial hacían chistes alusivos en actos públicos. Cobran cifras siderales como sueldos, de por vida, y otra que el 82% al retirarse. ¿Nos lo tendremos merecido?

martes, 2 de noviembre de 2010

EL ETERNESTOR DESCANSA EN UNA BOVEDA PRESTADA DE RIO GALLEGOS

Los afiches con que empapelaron la ciudad promocionando el acto.

LA HISTORIETA CONVERTIDA EN HISTORIA
El Eternauta, la historieta de ciencia ficción creada por el guionista Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López, publicada inicialmente en Hora Cero Semanal de 1957 a 1959, es un clásico de la cultura popular tan intocable como enrevesado. Aparte, a esta altura, con las interrupciones y reapariciones que tuvo, agregado al destino trágico de su guionista y sus hijas, resulta ocioso tratar de separar realmente lo que fue dibujado e impreso de las cosas que se han dicho y escrito sobre esa obra, algo que supera largamente en vastedad y ambiciones. Es más: hasta es atinado conjeturar que todo lo que se ha dicho es la verdadera realidad de lo realmente hecho.
La cita viene a cuento porque el personaje fue exhumado a mediados de setiembre último para promocionar un acto en el Luna Park de apoyo a Cristina Kirchner donde iba a hablar su marido y su principal patrotinante era La Cámpora, una fracción juvenil impulsada por Máximo, el hijo mayor de ambos. Los costos invertidos en semejante despliegue nunca se ventilaron. Menos que menos sus orígenes. Y ahora, a un mes y medio de sucedido, aparecen los fantasmas escalofriantes de otras secuelas que se agregarán a las ya múltiples derivaciones del personaje y al balbuceo mítico sobre la erección de El Pingüino hasta como un paradigma revolucionario.
Néstor Kirchner al final no fue orador en aquel acto. El fin de semana anterior habían tenido que salir de urgencia hacia una clínica de Belgrano y hacerle una anginoplastia, colocándole el stetner correspondiente, debido a la obstrucción de una arteria coronaria. Era el segundo episodio de ese tipo y esa gravedad en muy poco tiempo. También sería el último. Desoyendo los clásicos, paternales y siempre alarmantes consejos médicos había vuelto prácticamente al minante trajín como si nada. El tiempo lo urgía. Por encima de la racionalidad clínica y de la actitud conservadora, paternal, de los galenos, estaba todo su pasado timbero y la omnipotencia en que su buena estrella terminaría primando sobre la tiranía de la realidad.
Ahora la información tiende a apuntar a su hijo Máximo, repentinamente encubrado tras su muerte, mentor de La Cámpora, como el autor de la idea de crear el Eternéstor de los afiches, cuyo facsimilar abre esta entrada. A la luz de los sucesos no resulta muy tranquilizante las concomitancias de la idea y las hijuelas incontrolables que tira siempre la cultura. Al personaje original los lugares comunes lo han consagrado como un símbolo sin más de la Resistencia Peronista, particularmente no tanto de la Fusiladora que se entronizó en 1955 como del onganiato que desembocó en los dos Cordobazos y por extensión, dado el destino sufrido por el autor y sus hijas, casi paradigma del montonerismo combatiente, perseguido y masacrado por la última dictadura militar. Los amigos de elucubrar teóricamente con estas manifestaciones de los vulgarmente considerados géneros menores machacan, sobre todo, que el autor instaló para siempre la idea no del héroe individual sino del héroe colectivo. En la Feria del Libro del 2008, auspiciada por las 62 Organizaciones, se dio una charla donde sin más se puso al Eternauta como figura representativa de los que comúnmente se conoce como Resistencia Peronista. El 21 de octubre del 2009, durante el acto de reglamentación de la nueva Ley de Medios Audiovisuales en el Teatro Argentino de La Plata, Elsa Sánchez, la viuda de Oesterheld, y Francisco Solano López, el dibujante primero de la tira, descendiente del famoso mariscal paraguayo que lo enfrentó a Mitre en una guerra que no se va terminar de digerir nunca, le entregaron a la ya presidenta Cristina Fernández la estatuilla del Eternauta, una especie de Oscar o Martín Fierro a los comics, como "reconocimiento a su coraje al haber impulsado desde el poder ejecutivo la sanción de la Ley de Medios." El 5 de octubre de este año, cuando Cristina Fernández, al frente de la muy nutrida delegación argentina a la Feria del Libro de Frankfurt, donde de la docena de paneles que constituían el stand dos estaban enteramente dedicados a ella, tuvo una especial dedicación a la viuda del consagrado guionista y la distinguió a Elsa López también como reprentante simbólica de los setente autores invitados que constituían la delegación, abrochando de esta manera la instauración mítica del personaje que comenzó su vida de ficción en Vicente López, junto a tres amigos, cercado por una nevazón electrónica que a fines de los '50 le dejaba sólo a la imaginación algún asidero científico o una explicación racional.
Trazar paralelos entre vidas reales y de ficción suele no se muy aconsejable. Ahora, este amuramiento entre el héroe pergeñado por Oesterheld y El Pingüino no parece muy plagado de felicidades, salvo para los fanas de la historieta de cualquier tipo. El Eternéstor estuvo bastante lejos de combatir, palo y palo, con las extrañas, invencibles fuerzas con que lo hizo su par de papel y plumín. En lo que sí quedan estrechamente emparentados es en los finales abruptos y no muy felices que tuvieron los dos.


jueves, 14 de octubre de 2010

ERAN 33, LOS SEPULTO LA ANGURRIA CAPITALISTA Y VOLVIERON LLENOS DE ORO

El abrazo con el presidente. El pulgar derecho del histriónico espiritista está sobre la veta de oro de la piedra que le regala.
Ya había pasado la primera hora del miércoles 13 de octubre del 2010, que si se lo suma da 33 como ellos, ya a las 00:10 había emergido Florencio Avalos Silva, el primero, y Mario Sepúlveda, de 40 años, que ya había monigoteado de lo lindo en los videos desde el fondo donde estaban enterrados a 700 metros de profundida, en la mina San José, pero cuando salió de la Fénix II, después de besar a su mujer, se volvió, levantó una mochilita, le sacó papeles y entró a sacar piedras y regalarles a todos, a ministros, al presidente y a la Primera Dama, a los rescatistas, saltando como un mono y en medio de las carcajadas de todos por su naturalk capacidad de comunicación y gracia.
Claro, todo eso. Pero pasó absolutamente desapercibido que será medio payasito, espiritista, el que le gusta ser centro de atención, predicador evangelista que después dirá que estuvo con Dios y con el Diablo, pero ni masca lauchas y menos usa las piedras de chicle. No eran piedras cualquiera. La famosa perforadora australiana T-130, que se convirtió en la vedete tecnológica al ser la primera en llegar hasta la parte del taller mecánico del socavón donde estaban, a 622 mts. de profundidad, en el camino se llevó por delante y demolió posiblemente la veta más grande de oro de esa mina que lleva cien años de explotación, tanto de minerales como de seres humanos, aunque más de esto último que de lo primero.
Allá abajo, los 33 tenían a su cargo, con las manos y algunas herramientas, ir juntando, barriendo, limpiando todo lo que trituraba la máquina, ya que había un agujero previo de 8 cm. que estaba agrandando a 70 para que pudieran pasar en la cápsula especialmente diseñada y a la que bautizaron Fénix. En medio de todos esos desechos cayeron cantidad de piedras veteadas de oro y el evangelista que se cree un mensajero del Señor y estar en la Tierra para difundir su palabra, joda va, joda viene, le salvaron la vida y subió con unas ofrendas que tanta algarabía, emoción y confusiones no dejaron percibier en toda su magnitud.
A Mario no le interesa el oro. Había dormido con La Muerte durante 69 noches y traía su pequeño, esencial mensaje: "Miren todo el oro que tengo, es de ustedes, es de todos", quizá quiso decir.
Saltando como un mono, ya venía gritando durante el ascenso y haciendo llorar de risa a los rescatistas que esperaban en la superficie, en la boca del ducto, controlando la operación, hizo vibrar a sus compatriotas y a los 1.500 millones de seres humanos que lo miraban por tevé, superando el raiting del Mundial de fútbol.
"¿Me salvaron la vida? Tomen, aquí tienen oro, mucho oro, yo tengo la alegría", podría haber sido también el mensaje.
Gracias, Mario, gracias por todo aunque no se hayan apercibido y no te hayan dado bola.
Y ahora, completo, el Sepúlveda Show para toda la humanidad con sus ofrendas de oro, dando todo de sí: