miércoles, 25 de agosto de 2010

QUILOMBO Nº 126 EN EL GALLINERO

Dudi Graiver, el bankgster platense
Los recuerdos de la niñez se empecinan y en las viejas radios de los '50, los domingos a la mañana, Luis Elías Sojit vuelve a clamar "¡Hoy es un Día Peronista, señores!", y siempre corre otra vez El Chueco Fangio en Europa solamente para ganar, en el Luna Park el seleccionado argentino de básquet les gana a los yanquis, a un seleccionado blanco de blancos cajetillas universitarios pero eran yanquis, no empecemos con detalles, El Mono Gatica se pasea de vuelta por la 5ª Avenue de frac y galera, un gran portarretratos con la pareja presidencial en la solapa mientras chuponea lasciva, insolentemente un habano, y después Ike Williams le sienta de culo por toda la cuenta con la primer piña que le tira antideportivamente en los primeros diez segundos del primer round en el Madison Square Garden.
Ayer fue un Día Peronista. En el más cabal y amplio sentido del término. Nos despertamos con un ministro Julio De Vido anunciando que al igual que los Rodríguez Saa en el paraíso puntano vamos a tener Internet WiFi gratis para todos y se pueden meter a Fibertel en el tugets, después en La Plata Sir Hugo Moyano asumió la presidencia del PJ provincial por pedido expreso del señor compañero Alberto Ballestrini, en coma profundo ya varias semanas ha por un ACV, luego de que el neofeudalismo implantado de hecho por herencias varias uno de los Moyano Jr. lo calificara por tevé de excremento al Pata Medina de la UOCRA, acampado cerca de ahí, frente a la sede del gremio, en pie de guerra, y todas sus huestes pagas devolvían los piropos y lo calificaba de traidor a los trabajadores a Moyano, suponiendo que todos, los de ese acto y los de la manzana de la gobernación, con Kirchner y Scioli a la cabeza, eran trabajadores o alguna vez lo habían sido en el concepto de tal cosa que uno tiene ya apoliyado en el cerebro, y basta sobre el asunto. Es cierto que El Pata pegó duro con el asunto de los remedios para sidosos y cancerosos, atrás toda la menesunda de los camioneros y las obras sociales, pero seamos francos y nada nuevo que no sepamos hace rato por boca de Graciela Ocaña, (a) La Hormiguita, y por lo demás ya hay uno en cana, nada menos que Juan José Zanola de la Bancaria, ¿qué quieren? ¿Enrejar todo el perímetro del país y que nos quedemos a dormir adentro?
La paz y la concordia deben primar entre hermanos. Por eso medio millar de policías, empilchados y pertrechados como para salir en cualquier momento para Irak, mediaban con esa cara de nada que tienen, velando para que las facciones no se vayan a las manos y, de paso, saquen alguna 9mm. de la cintura o una tumbera de caño recortado que tenían sobre la mesada de la cocina.
La sangre no llegó al río y todos los que fueron a La Plata volvieron tranquilos a sus hogares porque ninguno era de La Plata, salvo los vendedores ambulantes, cagados no por la de tiros que se podía armar en cualquier momento, si no porque ya forma parte del folklore que en el medio del revoltijo toda la mercadería vaya a parar al suelo y encima se la afanen.
Por otro lado, las expectativas estaban puestas en el mensaje de Cristina por cadena nacional a la hora de los noticieros que han pasado a convertirse las cinco de la tarde lorquiana en el llanto por Ignacio Sánchez Mejía o en las seis de la mañana del yoruga Horacio Ferrer que es la hora de morir para los que saben hacerlo como la gente, según él. Se iba a anunciar, por fin, la ejecución sumaria de Héctor Magnetto y Bartolito Mitre, colgados de los pulgares. Se acababan los monopolios. Iba a reinar por fin el federalismo para los hermanos negros, indios y payucas del interior. Sin contar con que siempre como sucede en la Argentina, la del eterno empate, de alguna manera se iba a cumplir a medias el requisito que según el hermano masón Germán López, secretario de Raúl Alfonsín, el país tiene que cumplir sí o sí en tanto quiera progresar: sacarse de encima los lastres de Clarín y la CGT. El ex montonero Carlos Tomada, ministro de Trabajo, convenció a los muchachos de los camioneros que levantaran el sitio de las fábricas de Techint, en el fondo gente amiga, se estaba acabando el stock de acero y con él la única producción en alza del modelito, no jodamos, a algún acuerdo vamos a llegar, ya te diste el gusto de recibir el mensaje de un postrado que tiene apagada todas las luces de la terraza, el pobrecito, si hasta el Pata se dio el gusto de recordártelo y mudarte al ridículo, ese territorio del que como nos decía El General no se vuelve nunca, desenchufemos algunos aparatos que todavía se nos va a saltar la línea y nos vamos a quedar todos a oscuras, con velas, como en las villas.
La luctuosa Cristina, en efecto, tuvo a bien mandarse una de sus mejores actuaciones tirándose el pelito para atrás y acomodando los micrófonos, no pudo con su genio y volvió a elogiarlo a Frondizi, los enemigos de mis enemigos más o menos hasta pueden llegar a ser más o menos amigos y lo recordó a Julio Ramos, se disculpó hasta donde pudo e hizo otro tanto con el general Juan Carlos Onganía, (a) La Morsa, y los fantasmas de La Noche de los Bastones Largos, que para colmo La Manzana de las Luces queda ahí cerquita, del otro lado de la Plaza, volvieron a salir corriendo, en la tumba El Gringo Tosco, Mena, Atilio López y los miles y miles de las gestas de los dos cordobazos chuponearon en falso el mate lavado y vacío, solamente plácidamente radiante los hermanos Lidia y Osvaldo Papaleo, que resucitaban las horas muy duras del encierro y las torturas, ahora encima que parece que también cediendo Papel Prensa, para qué volver al pasado ácrata un tanto polimorfa de ella, psicóloga, y él un conductor soportable de tevé y después secretario de prensa de la bailadora flamenca a la que supo flanquea El Hermano Daniel y escoltar el coronel croata Milo de Bogetich, un poco demasiado lábil y elástico el protocolo para un espacio dedicado a patriotas. Por supuesto, ni una palabra en esto de la cuestión de la mediatización de la realidad, que viene de lejos y ya venía de lejos, estando a un paso del negociado de los Mitre y los Madero haciendo unos docks que se sabía que tenían una cota insalvable a los 14 metros y que no iba a servir para nada, como no fuera para el negociado de los terrenos de las Catalinas y la visionarias perspectiva de los galpones reciclados en restoranes cinco tenedores y torres inteligentes para que se mudaran los nuevos burgueses, sobre todo provenientes de los ciclos menemistas y kirchneristas. Ni jota. Tampoco sobre el ex socialista Roberto Noble, brillante ministro de Cultura de la gestión del indubitablemente conservador Manuel Fresco en la provincia de Buenos Aires, uno de los pilares del Fraude Patriótico y la primera Década Infame, tan recordado todo, de la mano de Barceló, Ruggerito, Racing y Carlos Gardel, y desde el '45 colgado como un toque de atención para todos los argentinos, oficialismo o muerte, y si se sigue para el tercero en discordia ahí tienen a todo lo razonable iniciado por don José Cortejarena, el saludo personal de Adolf Hitler a todo el pueblo argentino y a la colonia alemana en esas páginas cuando apareció el que sería el famoso vespertino, el papel del doctor Marcos Satanowsky como abogado del flamante adscripto a la familia a través de un casamiento con la correspondiente dote de la heredera y al general de la SIDE que después de inmortalizarse en el bronce con la maciza frase "la libertad es libre", no va que se le ocurre tener un diario propio y mandó a matarlo, delirio y todo lo demás que daría lugar a un impecable trabajo de Rodolfo Walsh, mucho después que el propio Perón tirara a su camarada de armas al cesto de los papeles cuando con la bondad que lo caracterizó en vida recordó que era el autor, además del monolítico pensamiento ya anotado más arriba, del incunable volumen La posición de firme. En todo caso, si es cierto todo lo que dice Cristina, Papel Prensa no ha hecho si no seguir una honrosa tradición en materia de libertad de expresión impresa.
Pero en esta versión de ahora, demasiado cercana y chapoteando, aparece en escena a mi juicio por primera vez un testaferro en vivo y en directo como si fuera la última adquisición del Barza, la algo más que controvertida figura de David Graiver, (a) Dudi, el banquero de los Montoneros, el bankgster, según la nominación sacada a relucir por un diplomático peronista compañero de cautiverio, un cínico apócope yanqui entre banquero-y-gangster, capaz de mutar como un virus informático, el matutino La Opinión, fiel vocero del sector azul del Ejército y del Departamento de Estado, en realidad ahora, con toda la luz de los spots, propiedad de los Graiver o de Gelbard según una opinión de Camps también sacada a relucir, pero por la nunca reconocida magia peronista en un Día Peronista por excelencia, en un salón para recordar patriotas, el mismo funcionario que cerró el matutino clonado de Le Monde y el príncipe heredero que abrió el vespertino para alfombrarle periodísticamente el camino a la reorganización nacional y a la Industria de la Muerte en la noche más negra que hasta ahora ha tenido el país.
Algún asesor le tiene que decir a Cristina que no se meta a culturosa, literatosa e ilustrada, una arena de la que suele salir reculando penosamente en chancleta. Ayer, mientras revolvía papeles y adornaba el papelito con globos como si fuera un cumpleaños infantil, se le dio por sacar a relucir que esta nueva historieta que presentaba a consideración hasta podía ser un thriller, nada menos, por qué no más cerca del de Castilla y calificarlo de suspense, aunque el asunto no da ni para sainete, y menos si se tira de la piola, porque insistió majaderamente con lo de thriller, y nos encontramos que en el medio de la pista con viruta y aserrín como Philipe Marlowe de entrecasa está nada menos que al ferretero Guillermo Moreno. ¿Ya no teníamos suficiente con la dupla de Mauricio Macri y El Fino Palacios queriendo montar un FBI mistongo cuando a ninguno de los dos les da ni para un botón de la camisa de J. Edgar Hoover? Más que la mesura, en estos casos, de lo que se trata es de mantener la mensura... Por lo demás, si se sigue con cierta fidelidad la analogía, el resultado de un thriller, intermediado por unos cuantos muertos, dentaduras rotas, riñones pateados y demás hay algo que se esclarece, no que se encarajina. Es cierto que los prototipos ofrecidos como héroes no son justamente Niños Cantores de Murialdo, pero lo que queda a la luz es la esputza de más o menos ricos, más o menos poderosos, más o menos renombrados, en una pelea de perros por el dinero y el poder. Sobre todo por esto último y así trepar la pirámide, como viviseccionó un best seller de la década del '60 sacado a relucir gracias a Boris Spivacov y Eudeba.
Cómo murió, quién lo mandó a matar si es que lo mandaron a matar, para qué lado pateaban, quizá nunca se sabrá. Dudi Graiver paró un poco antes de cruzar la frontera norteamericana con México a cargarle querosén al jet alquilado y a poco de aterrizar en Acapulco se vinieron abajo. Lo de Yabrán, sin ser agua de manantial, por lo menos aparece como más claro. Otro tanto Satanowsky, merced a los buenos oficios de Walsh. Para colmo, con todo este circo que se venía, Juan Gasparini liberó en la red la versión PDF de su libro sobre el joven y promisorio banquero platense, con un relato minucioso de cómo fue el atentado de la CIA para abatirlo fuera de EE.UU. y que no se enoje el Mossad e Israel, sus relaciones con Roberto Quieto, la plata de los Born y demás, ahora al alcance de cualquiera, ni qué decir cuando De Vido nos dé Internet con WiFi canilla libre para todos. Hasta se lo puede bajar desde acá, cliqueando el subrayado. Claro que apegarse al mencionado autor puede llegar a ser como escupir contra el ventilador: también es de su autoría el volumen donde husmea y revela un pacto entre El Pingüino y el Chango de Anillaco acerca de unas monedas y Suiza y otros entremeses. Desde Ginebra ha anunciado oficialmente su retiro del periodismo de investigación, una verdadera lástima desde donde se lo mire, porque en una de esas El Calafate y El Chapel SA le daban aunque sea para un folletín, no importa si después se pegue unas vueltas campana como se estila en estas runflas. La ortodoxia fundamentalista del cazador dice que la liebre salta donde menos se lo espera. Y en la concepción de thriller de Cristina, tan acorde a su generación, donde le gustan las etiquetitas y los envases, se lleva de sorpresa que en la analogía elegida efectivamente no hay malos, a lo sumo algunos peores que los otros, pero en medio de los hedores queda una versión más o menos aproximada de lo humanamente sucedido. Y ayer, a la prácticamente sacralizada de Papel Prensa no la reemplazó por otra, sino que ahora hay dos, y de esa manera cumplimentó otro de los mandamientos de una jornada ortodoxamente peronista en cuanto al origen esencialmente dual del fenómeno, ya que el peronismo es en la medida en que no sea ni yanqui ni marxista. Traducido al dilema echado a rodar: ¿los Papeleo-Graiver vendieron bajo la infamia de la tortura o porque los Montos le soplaban la nuca para que les devolvieran la guitarra tan heroicamente conseguida, entre los que se encontraba supuestamente Gasparini con una pastillita de cianuro y en el libro dice que fueron los primeros en llamarla a México para darle el pésame y anunciarle que había sido boleta, qué accidente ni ocho cuartos, amén de caricativas reuniones cuando volvió a Buenos Aires y condonaron el pago de los intereses para desahogarla un poco de la bancarrota que ya se venía? Héte aquí la cuestión. Exhumarlo al Dudi en estas circunstancias no parece una iniciativa muy feliz. En realidad, si vamos al caso, los Kirschner nunca son muy felices que digamos. Y encima de fortunas súbitas se les da por sacar a relucir su versación en thrillers. Quizá porque no sabían que bien puede ser un thriller suculento fue la captura de Roberto Quieto, (e) El Negro, en Olivos, su condena a muerte por un Consejo de Guerra Montonero bajo el mote de traidor, el mismo sambenito -pero proletario- que ahora le cargaron a Moyano, y que Quieto era el interlocutor válido del Dudi y en una charla, matizada con ostras y Chablis, le dijo textual por el acrónimo de La Orga que se consideraban una OPM, es decir, una Organización Político Militar: “Mi OPM es la Other People Money. ¡Hacerse rico con la plata de los demás!", habría chichoneado uno de los pioneros del ciclismo internacional, la fábrica de dinero de humo y la burbuja financiera.
Con todo lo que ha pasado es un sapo muy difícil de hacerlo pasar por la tráquea. ¿Dios los cría y el viento los amontona? Hay demasiado sufrimiento y muerte, como además no parece ser suficiente el tiempo transcurrido, para entrar a sacar a relucir estas cosas que son apenas perlitas de un Camino del Gólgota que supimos conseguir. Ahora, el árbitro elegido por Cristina como primera mandataria es incuestionable: nuestro Poder Judicial, algo así como patear la pelota a la tribuna. Son los dueños de la última palabra, pero un tanto lentejas, debemos reconocerlo. En una de esas, las generaciones futuras se enteran de algo si es que queda algo después del festín.
En resumen, amén de ir por lana y volver esquilados, algo que ya se ha convertido en deporte nacional, resulta que anteayer había una Papel Prensa y ahora, merced a esta prestidigitación que dicen que es fruto de un ferretero frenético, hay dos Papeles Prensas, dos Clarines y dos Naciones. Si lo seguimos al ingeniero Felipe Solá, autor del pensamiento que el peronismo es un sentimiento, algo que para él justifica y explica sentar al Hermano Daniel junto al Comandante Pepe, a Osvaldo Papaleo cerca de Hebe de Bonafini y Twiterman, se trata de otro River/Boca, y pañuelito con cuatro nudos en la cabeza, cazar el trapo y entrar a darle al bombo por alguno de los dos sin saber un carajo por qué uno y no otro, porque si de algo sabe el ex gobernador bonaerense es de divisiones, ya que en su distrito hay 340 clanes peronistas que se adjudican la pureza química y el ADN incuestionable.
Lo que pasa es que ayer fue un Día Peronista todoterreno y el fino despliegue de Cristina distrajo, adentro de la Rosada no se escucha nada, porque a cuatro escasas cuadras de ahí sus compañeros y compatriotas platenses, encabezados por intendente Carlos Bruera, se estaban cagando a tiros de lo lindo y las ambulancias del SAME déle pasar pasar por el bajo llevándole clientes a las guardia del Argerich. Adentro del Salón de los Patriotas, donde se llevó a cabo el acto, las presencias tenían más de ausencias porque las borratinas estuvieron a la orden del día, no hablemos ya de la UIA y otros dueños del país, pero sacar a relucir lo del Dudi y la plata a los Montos, despenalizarlos porque el asunto fue con torturas y todo lo que se quiera, no dejaba en buena posición a nadie y Hebe de Bonafini estuvo ahí, siempre firme como clavo de techo, pero sola, ni hablar de las otras fracturas, tampoco Estela Carlotto con las Abuelas. Hace rato que preocupadamente ha dejado de ser Media Argentina contra la otra Media, sino un 10% por aquí, un 5% por allá, de a ratos se ladran y se sacan los colmillos, una esperanza larga que baja y se pierde. De los de la vereda de enfrente mejor ni hablar porque como dijo una vez Luis Landriscina, están más desparramados que estornudo de ñato.
Las dudas si la provocación inicial fue del lado del oficialismo justicialista, la Camporita del gordito o tal vez una bronquita entre la interna de ellos o los muchachos bravos Estudiantes y Gimnasia que decidieron hacer calentamiento precompetitivo antes del próximo clásico, la cosa es que lo temido a la tarde entre las huestes profesionales del Hugo y el Pata, en la sede natural de la capital bonaerense con calles arboladas de tilos y naranjos, se produjo horas después en la cancha neutral de la Reina del Plata, lugar ideal para ventilar entripados de la Ciudad de las Diagonales como ésta lo es para llevar despelotes nacionales, y así se reactiva económica el quiosquito del transporte de militancia delivery, trapos, bombos y demás. Y se estaban desconcentrando los principales actores en autos oficiales con chofer cuando al ex montonero hoy ministro, Carlos Tomada, le entraban en la casa de Palermo a punta de pistola y solamente le sacaron tres mil pesos y algunas joyas a la mujer, pero jamás el cagaso que se pegó la pobre con el personal de servicio. No demasiado lejos de allí varias damas coquetas de la Coalición Cívica, entre ellas dos que también supieron curtir la onda guerrillera por los '70, ratificaban los pies de barro del discurso de Cristina porque a ellas le constaba cuando estaban en La Orga que a los Graiver los venían apretando fuerte para que devolvieran lo que le habían dado a Dudi para que lo trabajara en la bicicleta internacional y por eso tuvieron que vender Papel Prensa.
Los primeros remezones resultan poco auspiciosos. Han salido a relucir las diferencias entre los Graiver, pilas de guita, cadáveres y bancos de por medio, herencias, escribanos y toda esa comparsa tan poco edificante. Para no quedarse atrás, Eduardo Bussi está que tasca la cadena para irse de la Mesa de Enlace, bueno, de lo que él en un primer momento dijo que estaba unido por el espanto y no por el amor. Todo un sabio El General cuando decía que ellos no habían sido buenos, sino que los que habían venido después resultaron peores. Una sabiduría edificante y vigente, por cierto. Cada vez peores, che.
Fue un Día Peronista. Se podrá decir que no revolucionario. Pero si nunca lo fueron ni lo serán; apenas les da para nuevos ricos quilomberos. Menos mal que dentro de todo se terminaron los monopolios y vamos a tener Internet Wi Fi gratis para matizar los viajes en el Tren Bala...

lunes, 23 de agosto de 2010

LA SOLEDAD EN EL ADIOS DE LOS PERUANOS PARLANCHINES


A los 86 años, en el viejo Hospital de Clínicas, este sábado falleció Hugo Guerrero Marthineitz, (a) El Peruano Parlanchín, un negro limeño que había hecho una escala técnica primero en Santiago de Chile y Montevideo antes de recalar en Buenos Aires donde decidió tormentosamente quedarse, a punto tal que en mayo último anduvo a las puteadas, empujones, por el suelo, el SAME y la policía. El dinero que reclamaba por unos bolitos radiales, como es obvio, no lo consiguió. Después de prácticamente chapotear en dinero, cuando sus años de buena, últimamente lo hacía en la miseria. Olvidado por la consideración pública lo rescató un cronista gráfico de las llamadas notas de color cuando lo encontró tocando timbres en el Barrio Norte, ofreciéndose a leer clásicos varios de literatura a la gorra. Fue transgresor, provocador, insolente y varias cosas más, pero fundamentalmente talentoso. Chispoteaba siempre. En Santiago lo acogió nada menos que la radio de la Universidad de Chile hasta que no tuvo la mejor ocurrencia que tocar una parte más que sensible de las heridas que todavía quedan de la Guerra del Pacífico entre los dos países. Hicieron cola para pegarle patadas en el culo. En Canal 9 de los '60 tenía un micro de 15' al mediodía con Salgán y D'Elío. Todos los días. Había algunas jornadas en que con gesto ampuloso y esa voz bien timbrada, honda, llena de vibraciones, anunciaba que no tenía ganas de trabajar y que por lo tanto el dúo le tenía que dar fuerte y tupido durante todo el tiempo. También que se le diera por leer a Shakespeare hasta que se le acababa el tiempo.
De algún modo, El Negro fue fundamentalmente un tipo mal estacionado. La tevé, por definición y génesis, tiene más limitaciones que perspectivas. Una vez, en aquellos sábados interminables que idiotizaron a tantos millones, le dieron para hacer la publicidad de una camisa con marca extranjera cuya mayor virtud, aparte de la blancura que mantenía a toda costa, era su liviandad, se la usaba y no se la notaba. Llegado el momento, displicente, sentado en un sillón, cuando ya iban tres o cuatro horas de programa, a él se le ocurrió que los hechos valen más que las palabras y que durante el tiempo estipulado para el spot publicitario, si la virtud máxima era el descanso que producía esa indumentaria, bueno, a demostrarlo: se desabrochó el primer botón del cuello y la pantalla fue a un negro total: durante un minuto no hubo programa. Casi hubo una peregrinación de televidentes para agradecérselo. Pero nunca se supo si por el canal, la agencia o los dueños, eso sí, jamás volvió a repetir la hazaña.
Descubrió a los que ahora se les llama Sin Casa, un hombre mayor, que paraba en Plaza Francia, al pie del muro del convento y que para matizar el paso de las horas, con la punta de unos clavos y restos de pintura que encontraba en tarros tirados a la basura en obras en construcción en los paquetes edificios de la zona, raspaba y pintaba unas excelentes escenas naif. La zona se llenó de un gentío para admirar lo hecho y verlo producir. Eso fue por la época en que editó y presentó su primer libro: Señoras y señores, toda esta gente. Ese era el título.
En los pisos que supo ocupar en épocas de vacas gordas un ambiente amplio estaba convertido en estudio y la discoteca era tan gigantesca como original. Cansado que le robaran, para indignación de los oyentes, cuando pasaba esas obras únicas, se metía en el medio con una de sus risotadas simiescas o a tararear y silbar. Si lo afaban, que lo hicieran con él también.
En aquel micro de Canal 9, no tan recordado como otros sucesos que tuvo la tupé de producir, un buen día se apareció con una cantidad de desharrapados, cara de venir comiendo salteado y en la indumentaria no sponsoreados por multinacionales. Había decidido que eran geniales músicos populares latinoamericanos y que ellos debían usar el tiempo siempre tan precioso. Eran los Parra chilenos. Roberto y Violeta con su eterna cara de magra tristeza y la guitarrita de mala muerte que rasgaba con la punta de los dedos. Así dejó que los conociéramos.
En esta hora final, donde el mejor homenaje y reconocimiento es tratar de recopilar algo de lo mucho perdurable que hizo, apelamos a un video para que la imagen de la tecnología no lo deje morir del todo y un poco de su voz inigualable, normalmente acompañada por un pensamiento díscolo, no conformista, quizá rebelde, pero no revolucionario para no entrar en terrenos resbaladizos. En la red hubo quien apeló a la memoria o a los apuntes para rescatar algunas sentencias de las que a continuación todavía recogemos menos, no sin antes agradecer el trabajo:
  • Yo soy un loco de mierda que habla solo ante un micrófono. Fui y sigo siendo un mediocre que da examen todos los días.
  • La tevé se autoreprimió los primeros planos debido a un ridículo respeto hacia las arrugas de los artistas.
  • En nuestro mediocre medio televisivo todos son fracasados aunque sean estrellas, todos empezaron alguna carrera que hubieran deseado terminar. Yo estoy orgulloso de no tener ni la primaria completa.
  • Creo que no soy más agresivo que el que trata de difundir su bondad.
  • Hoy no tengo trabajo y llegué a dormir diez noches en la calle por el dinero que me deben.
  • Yo no soy una empresa. Soy un individuo que piensa. Pero, ojo: no sé si existo.
  • Ser independiente en la Argentina es un peligro público. No hay nada que nos moleste más que ser independientes.
  • El atractivo de las ciudades es la ingratitud de la gente.
  • No somos civilizados, somos humanos.
  • La clase media argentina fue una invención anticomunista.
  • Sería ególatra de mi parte si yo dijera que el gobierno no me respeta, porque el gobierno no respeta a nadie y es por eso que la gente se muere de hambre en las regiones más ricas de este país.
  • Recién ahora recuerdan que los indígenas son ciudadanos argentinos.
Tenía tres hijos y no muy buenas relaciones con ellos. Le tiraron una mano quizá con no mucho entusiasmo porque en este tipo de relaciones siempre quedan facturas impagas. No quiso velatorio y lo cremaron en la Chacarita, lejos del Rimac y de la colonial ciudad de los 500 balcones.

domingo, 8 de agosto de 2010

1950: LAS ZONAS BLANCAS Y JORGE CALVO

Hace 60 años, en el local partidario del PC de Quilmes, bien de noche, estacionaban dos autos, bajaban sus dotaciones de civil, todos armados hasta los dientes, y procedían. El saldo provisorio fue dos muertos y dos heridos graves. Una de las víctimas fatales fue una figura en ascenso, la del joven Jorge Calvo, de Avellaneda, 31 años, recién nombrado secretario general partidario de toda la provincia de Buenos Aires. El año anterior había concurrido a un congreso partidario en Budapest, como delegado argentino, acompañado de Atahualpa Yupanqui.
Los sobrevivientes entonces fueron varios. Uno de los heridos graves guardó como recuerdo un proyectil y tres esquirlas en el cerebro hasta hoy. Mareos, cefaleas, la vista que se le nubla le hacen recordar. Y acepta grabar frente a una cámara de video. El otro también. Hubo zona blanca. Y los personajes que eran o serán notorios comienzan a surgir del silencio, en la reconstrucción minuciosa. Todo está en una bitácora especial.

viernes, 18 de junio de 2010

A LAS BARRAS BRAVAS TAMBIEN LAS CONTABILIZA EL INDEC


Totalmente zarpado, bailando simiescamente una coreografía netamente barrabrava y justicialista, el jibarizador de la inflación apoyaba la Resolución 125, rodeado de guardaespaldas especializados en artes marciales, o quizá ya precalentaba para Sudáfrica 2010.

A la doctora Cristina Elizabet Fernández le caen las generales de la ley. No puede hablar de fútbol como primera mandataria, entendiendo el término como un poquito más amplio como si patear con tres dedos o si jugar con línea de cuatro en el fondo. Más con la prosapia que tiene. Por sus orígenes griegos el fútbol alude sin cortapisas a la tierra, al solar natal. Su mamá, Ofelia Wilhem de Fernández, para ayudar a la economía familiar y educar los hijos siempre tuvo un puesto de chorizos a la genovesa en la cancha de Gimnasia y Esgrima de La Plata y su hija ya senadora y su yerno presidente monoplaza, si no la paran, se tira a una fórmula salvadora del club con El Tuerto Muñoz a la cabeza, un personaje que concurrió siempre a la casa y además de peronista hizo la carrera de levantador de quiniela, capitalista de juego clandestino y últimamente algo vago, muy propio de esos niveles, con las cajas de las mutuales y sindicatos de la capital bonaerense.
Lo único original es el mote porque tiene los dos ojos, aunque escudados en un formidable par de culos de botella. Llegó a la presidencia del club y en un memorable encuentro con Boca Juniors que fue suspendido a raíz de su intemperancia, en el entretiempo fue hasta el vestuario del árbitro, el sargento de Ejército Daniel Giménez, y lo cogoteó mientras le vociferaba no precisamente salmos bíblicos. El agredido, una joya que fue el único soplapito en no acatar la dispoción de la AFA del minuto de silencio en honor al 25º aniversario de la gesta del 24 de marzo, entendió que si no lo querían matar, por lo menos le iban a hacer pupa porque había dos más por las dudas, como refuerzo o entrar a la cancha si el titular se cansaba. No jugado el segundo tiempo, hecha inútilmente la denuncia en los tribunales platenses donde los triperos siempre serán locales, al año siguiente al soplapitos le dieron de baja y El Tuerto al final se tuvo que ir de su gesta redentora de uno de los clubes más viejos en medio de una convulsionada asamblea donde hasta hubo tiros al aire.
La Plata tiene su historia en la materia y no parece nada casual que después haya llegado a decirse que con Córdoba disputó el honroso título de Capital Nacional del Capitán Capucha. A principios del siglo pasado el antagonismo futbolero por excelencia era el enfrentamiento con los uruguayos, mejor dicho, los ingleses que moraban en ambas capitales. Si ya cruzar durante toda una noche el Mar Dulce, así no hubiera sudestada, bajar y tener que sobrevivir a un control aduanero que consistía en abollar humanidades y quitarles las banderas nacionales con que se envolvían el torso, debajo de las camisas, calentaba algo el ambiente. Los encontronazos eran tales que, como siempre, el gobierno de turno estuvo a punto de prohibirlos. Cuando a los hermanos del otro lado les tocaba venir para acá, un Comité de Recepción los esperaba con el primer ágape en los docks, después esperar que se trasladaran hasta Constitución para tomar el Ferrocarril Sud, donde les era ofrecido otro refrigerio y al llegar a la Ciudad de las Diagonales, para no usar un lugar común, antes de llegar al bosque y que no se asustaran como Caperucitas por el Lobo, recibían el postre. Al término del encuentro la secuencia era la inversa, pero las pateaduras incluso podían tener sus alternativas de acuerdo al resultado del encuentro futbolístico en sí. Ver detalles sobre la primera muerte.
El club Gimnasia y Esgrima, aparte de su antigüedad, que no es poca, también tiene sus lauros en la materia de violencia futbolera (no de violencia en el fútbol). El mote de triperos se lo ganaron en la cancha porque el grueso de su parcialidad por aquellos años eran los obreros de los frigoríficos ingleses en el puerto de Ensenada, que se venían en el tranway y se bajaban prácticamente en la puerta, ancha faja negra enrollada en la cintura y la faca con que faenaban las achuras por las dudas. Llegado el caso despuntaban el vicio con algún contrario díscolo. Tanta civilización y dudoso origen social de estas huestes, que desentonaban con un nombre tan paquete, hizo que un grupo de asociados cajetillas, con aspiraciones a mantener las apariencias de su clase, se fueran y fundaran a Estudiantes de La Plata, al que cariñosamente no tardaron en motejar de pincharratas.
Después no se puede soslayar el contar con un paradigma del barrabrava en estado puro como Marcelo Amuchástegui, más conocido como El Loco Fierro, que además de tirar dos estudiantes en el amanecer del trayecto del expreso Rayo de Sol del Mitre, camino a Córdoba, cuando en la Argentina había trenes, después de aligerarlos de las camperas, calzado sport de marca si valía la pena y algún cambio, tiempo después, en Rosario, lo bajaron balas policiales una noche de diecinueve (19) tiros por la espalda cuando trataba de trepar una medianera y ganar una terraza. También iba camino de La Docta, a pactar un partido con el Racing cordobés. Nunca se pudo corroborar la versión oficial de los temibles uniformados santafesinos que en esta y otras materias lucen cucardas como para no ser mirados a menos en comparación a La Maldita bonaerense. Ir a un sonado hecho histórico de represión política.
El réquiem oficial al Loco, en la sede del club, de cuerpo presente, se lo ofreció un hoy camarista del fuero federal, peronista el hombre, "no como juez, sino como gimnasista", según se encargó de aclarar, sentida alocución luego de la cual sus cenizas fueron esparcidas atrás del arco que da a la calle 60, en el Bosque, mientras el cielo atronaba con pirotecnia como para hacer la banda sonora de cualquier guerra de Medio Oriente. ¿Se conoce algún otro fenómeno igual?
Al Mundial 90 en Italia, La 22, el grupo que lideraba Amuchástegui se cortó solo, aparte del oficialismo del grueso de semejante embajada diplomática, que fue con El Abuelo Barritta a la cabeza en el Jumbo 747 que charteó la AFA para dirigentes e invitados especiales. La fuente de financiación no fue un misterio para nadie: la cadena platense de comercios dedicados a la venta de electrodomésticos, cuyo dueño, en ese momento, era presidente del club. Y se portaron como chicas de liceo.
A una política como la ex senadora, que ha hecho de los derechos humanos su más preciado caballito de batalla, nativa de la misma ciudad donde iniciaron su trayectoria mujeres como Hebe de Bonafini y Estela Carlotto, no se le puede escapar que la barra gimnasista fue la única que le aportó mano de obra gratis al entonces coronel Camps en aquellas noches que eran más negras que lo negro. Diego Bonadeo, de sus años mozos como rugbier, suele recordar a un tal Pomerich, joven de origen croata, comunista renegado y pasado con petates y todo a la vereda de enfrente, que luego de tan consecuente trayectoria gran relación gran con los cenetas del rector Otalagano, y en su momento, retornada la institucionalización, al frente de una Unidad Básica ubicada atrás de la cancha del Bosque donde reunía y adoctrinaba a un selecto grupo de bravos triperos y donde solía frecuentar un nazi inveterado como el Indio Castillo.
Todo único en el mundo. Como el sector de la barra tripera a la que le decían La Culta porque la integraban funcionarios y empleados de los Tribunales. Denuncia o demanda contra el club tenía asegurado dormir el sueño de los justos. ¿Conoce la presidenta, que es abogada y acusa a los Tribunales de tener puertas giratorias para liberar procesados, condenados y con libertad condicional, barrabravas o no, algo semejante en el mundo?
Ayer, en La Rioja, durante una alocución en la gestión discursiva de dos plazas que está cumpliendo, se quejó amargamente de lo que está sucediendo en Sudáfrica, donde bien con mentalidad futbolera al estilo Bilardo o Macri, para dar apenas dos nombres y no abundar en una materia que ya está como chupete de mellizos, sólo le faltó denunciar una confabulación antiargentina cuando dijo que a otros países no le dejan entrar miles de violentos y acá tanto escándalo por 50 o 60.
Saltó la liebre. En el único país del mundo que viene fletando Súper Barras desde 1982, apañadas y hasta financiadas en parte por la AFA que regentea su ahora socio Julio Grondona en la TV Pública, los videos enviados sistemáticamente desde Sudáfrica gracias a la guerrita doméstica con el multimedio, uno de los capos, en discusión con la policía local, habla de 300, a un costo sólo de pasajes de más 2,5 millones de dólares. Aparte de la barra oficial que viajó en el avión con los jugadores, bancada por el trío del cuerpo técnico y la AFA, las dichosas Hinchadas Unidas Argentinas, pergeñadas por un ladero de su jefe de gabinete Aníbal Fernández, también de Quilmes y tan cerca que es imposible no pensar no lo peor, sino lo obvio, Marcelo Mallo, un personaje tan imprensentable por su currícula política como indefendible, resulta que ante el escándalo optó por la borrada al mejor estilo de su cumpa Casildo Herrera y tomarse las de Villadiego del Mundial, no sin antes declarar que su objetivo político había sido volver a la majada a las ovejitas descarriadas de las tribunas y tener tropa propia y fresca para las elecciones del año que viene. Otra vez los derechos humanos llevados por delante: a España 82 los Sea Harrier obligaron a un bajo perfil y evitar el apoyo abierto de Adidas, Amalia Lacroze de Fortabat y el mismísimo Carlos Lacoste porque el objetivo era totalmente político, tal como pararle la mano a los montos y evitar que pancartas alusivas a lo que no había todavía terminado en la Argentina, pero empezado a ventilar gracias al Mundial anterior, soliviantara a la opinión pública del mundo en la dichosa campaña antiargentina.que encabezaba Le Monde y otras porquerías subversivas de igual talante en el Primer Mundo.
La diferencia de 50 a 60, suponiendo que el total son 300, porque en realidad son algunos más, lleva a pensar que aquí también está la mano de uno de sus subordinados, preferido de su marido, el inefable Guillermo Moreno, un cultor refinado de la violencia como el camino más corto y expedito para lograr los objetivos, siempre y cuando estén ordenados debidamente por la superioridad, y su pasión por dibujar el índice mensual inflacionario sin que nadie se dé cuenta porque, como dijo El Chango de Anillaco, la corrupción es como un pez en el océano: no deja huellas... El principal ladero presidencial, el líbero quilmeño Aníbal Fernández, encargado de salir y faulear cualquier intento contrario de pelotas en profundiad, lo defiende en el Congreso con el argumento obvio: obedece órdenes, es un subordinado. Al sillón de Rivadavia le desconectaron el audio, evidentemente.
Cuando ya la patética bufonada barrabrava está por el suelo, ahogándose en su propio papelón, este tipo de aritméticas puede llevar al mismo final catastrófico que el económico por más que soplen algunas brisitas de bonanza. No hay que olvidarse que los gobiernos pasan y el fútbol queda. Además, presidenta, que el fútbol es como la Copa: se mira y no se toca... Y ojalá que, como dicen, Argentina se traiga el título porque el bochorno está próximo, a la vuelta de la esquina, y encima con el nivel barrabrava que durante el vapuleado menemato había trepado solamente hasta la Secretaría de Deportes, ahora subió dos escalones más, haciendo estación en la jefatura de gabinete. Para colmo, es como el napalm: donde pega, no sólo se adhiere y quema, sino que se lleva el pedazo como recuerdo y deja el boquete como souvenir.

lunes, 14 de junio de 2010

VILLEGAS BAJITO, QUE NO SE LEVANTE LA PERDIZ

¿Escupen al cielo? Le amargaron la niñez, ahora lo homenajean.

Los jueces publicitan sus medidas con la misma precaución y tanteo del terreno con que Gary Kasparov planea una jugada. Más de dos meses después de haber estallado la sentina con el video de la menor haciendo sexo oral con tres mayores el juez actuante decidió llamarlos a indagatoria. ¿Detenerlos? Esas eran cosa de antes. Fue el viernes 11 de junio y los dejó libres otra vez, vaya a saberse por cuál vericueto leguleyo. No fue casual: del otro lado del Atlántico, con un fondo infernal de abejorros de las vuvuzelas de plástico, se inauguraba la XIXXª Copa Mundial de Fútbol, inaugurando un majestuoso estadio para 95 mil personas sentadas en medio de la miseria, los resabios de racismo, el mayor índice de contagio de HIV y la figura gigantesca de un Nelson Mandela, resistente todavía a los 91 años y a las desgracias familiares que le impidieron participar de los fastos.

En los Tribunales de Trenque Lauquen, que toman cartas en el asunto, el magistrado Gerardo Palacios Córdoba dejó toda la sensación desde el primer momento que puede padecer de cualquier defecto menos la ansiedad y la prontitud. Por lo pronto la figura grave de violación y la eximición de prisión andan dando vueltas por alguna cámara. Mientras los locales rompían el fuego contra los mexicanos en la capital sudafricana, se tomó cinco horas en interrogar al trío del Negro, el Potro y el Papa Frita, merodeando la treintena los tres, uno de ellos casado y padre de una nena. Después los dejó que se fuera para su casa. Iban a poder ver lo más panchos, al día siguiente, el debut de Argentina frente a Nigeria. Pero el caso alcanzaría su pico mediático el domingo 13 de junio, cuando VIVA, la revista que es suplemento del multimedio Clarín, el diario de mayor tiraje del país, le dedicaba nada menos que la tapa y un informe interior de diez páginas, donde el caso Lezcano se mechaba con otros abusos que no alcanzaron tanta notoriedad.

La pueblerina moral de doble fondo de Villegas ya fue despellejada a finales de los ´60 por Manuel Puig, cuando con el folletín Boquitas pintadas alcanzaba el cénit de sus logros literarios mediante el rescate de formatos considerados de la subcultura y los tés de las tías viejas, con escones, budines y masitas especialmente amasadas, mujeres más que maduras y lo que se dice entradas en carnes, emperifolladas y revocadas como para ir a un casamiento en el Palacio de Buckingham, finamente, con lengua filosa, no dejaban títere con cabeza.

El dilema de fondo de esta cuestión gira, otra vez, en torno al dichoso consentimiento de la menor de 14 años. Esto ya se vio hasta el asco con el caso del Bambino Veira, un adulto de 42 años, DT a 24 horas de firmar un contrato con San Lorenzo por 100 mil dólares, y un menor de 13 que fue subido a su bulín de soltero en Boedo para conseguir un supuesto autógrafo del ídolo. Más allá de juicios de valor o morales lo que está instalado de manera inamovible en el imaginario colectivo nacional, amén que en política todo bicho que camina va a parar al asador, es que la víctima debe exhibir lesiones graves por lo menos, si es la vida mucho mejor, para sobreponerse al manto de sospecha de los supuestos probos y decentes del aparato científico y administrador de justicia que proceden meticulosamente a repetir virtualmente el acto aberrante con el consiguiente sufrimiento moral. No es otra la explicación de por qué la mayoría de estos hechos quedan en el anonimato y la impunidad. Un dicho popular circulante al respecto señala que ante un ataque sexual, máxime si el atacante está armado, la consigna es "relajate y goza..."

"Esta chica tiene problemas, es rapidita", sentenció urbi et orbi nada menos el intendente Gilberto Alegre, y le puso una lápida que luego trató de enmendar con una formal condena al hecho con que el trío era de varoncitos un tanto mayores, al fin y al cabo había salido al aire por más de un medio masivo de comunicación. La cereza del postre la tuvo a su cargo unos 200 ciudadanos, entre los que se encontraba la mujer legal de uno de los imputados, de anteojos negros y gesto airado, que mostraba su fastidio y enojo por el reproche a la conducta tan virial de su consorte, que marcharon por la plaza principal del pueblo con pancartas en favor de las "víctimas", los tres nenes de pecho que fueron bíblicamente arrastrados hacia la tentación y el pecado por la Mata Hari de entrecasa o La Muzza, como despectivamente la llaman por el comercio que explota la familia. ¿Desde cuándo violación? Aquí apuntaba la indignación y el rechazo a todo trance.

A todo esto, dejando para otros comentarios y saberes los desaparecidos durante el Proceso, el séxtuple homicidio de hace poco y la producción industrial de videos pornos con menores que aducen los defensores a rajatabla del trío de amigos ultrajados por una desfachatada adolescente, a la entrada del pueblo las autoridades han puesto un gran cartel de anuncio que se ha arribado al paradisíaco vergel. Una solarizada imagen de [Juan] Manuel Puig, como se ve al comienzo de esta entrada, invita a visitarla y no dice ni mu de su muerte en Cuernavaca, México, donde se había exiliado a mediados de los '70 por ser unos de los primeros elegidos de las Tres A.

lunes, 31 de mayo de 2010

ERNESTO VADINI Y MARCOS ANA

A la izquierda, el poeta que purgó 20 años de mazmorras franquistas, y lo flanquea el ítalo-argentino Ernesto Vadini, que entre tornero y matricero, más barrabrava de Velez, tuvo tiempre para todo.

Según la familia de Ernesto, la foto data del 2007. Había otros más y fueron pudorosamente recortadas para resaltar la yunta. Se hicieron amigos y el español le regaló un follero con su poemas, una edición rústica de la época de la clandestinidad. Hasta las vísperas de su muerte, en mayo del 2009, Vadini no encontraba mejor obsequio para alguien que conocía y aprecia que fotocopiar el folleto y regalárselo.

Dos personajes difíciles de hallar y mucho más difícil que se repitan. Informe completo sobre el tema.


SUDAFRICA 2010, 2022 O 2035


Posiblemente a un costo entre 25 mil y 40 mil dólares mínimo, pagados por jugadores, DTs y dirigentes, con diez días de anticipación, en el mismo vuelo en que viajó la delegación oficial, ya están en Pretoria, el contingente de barras no se sabe para qué aunque todos sepan para qué. Estando Bilardo & Co. no se pueden esperar los Niños Cantores de Murialdo. Y todavía faltan más. Los apocalipsis de golpes, cadenazos, muertes y demás es terrorismo informativo. Lo que no se blanquea es la función de estos hinchas caracterizados, al decir de uno de los más caracterizados, y la oficialización vergonzosa y vergonzante por parte de los responsables de la cúpula.

El periodismo aporta lo suyo, en nombre del escándalo moral. Bajo el formato la obligación de informar les dan aire, sonido y luz. Son funcionales. Todos son funcionales. Funcionales al negocio del fútbol. Como el jugador internacional argentino que terminó su carrera en Europa y tiene, que se sepa, 60 departamentos sobre la avenida Libertador y Palermo Chico. Otro recién empieza y le regala a la novia una Ferrari de 40 mil dólares. ¿De dónde sale tanto dinero para tenr que financiar guardias pretorianas dispuestas a todo y ahora, para colmo, alojadas en Pretoria?

Y todavía faltaba la segunda tanda. Con detenciones y deportaciones desde el mismo aeropuerto mientras un amistoso entre Nigeria y Corea del Sur terminaba con un muerto y cantidad de heridos. Encima el presidente zulú, unos días antes, le tuvo que sacar la tarjeta roja a una de sus tres mujeres oficiales porque uno de los guardaespaldas se había tomado demasiado a pecho la función y ella no estaba para nada disconforme.

¿Cartón lleno?

viernes, 4 de diciembre de 2009

jueves, 22 de octubre de 2009

¡QUE OLOR A DINAMARCA!


Entramos al Mundial de Sudáfrica con el culo ensalivado y ahora se la chupamos todos, no sólo Clarín, como en el 86, cuando estaba en dupla con el Narigón. De Nárvaez dice que le rompió el culo a los pingüinos y el fino, paquete, acaudalado y atildado Lole les recomienda que se metan la cantidatura en el medio del culo. Los execrables extremistas de Quebracho, innombrables hasta hace unas horas, se abrazan con D'Elía en público, si hasta los colitas frescas pronto se van a casar por Iglesia para qué seguir ocultándolo. En Jujuy la columna de 30 mil milicianos armados convergiendo sobre el Gran Puerto de los 90, a la cabeza el comandante Perro Santillán sin vacunar con una vincha de pirata Morgan, se han convertido en medio millar de modositos cuadros profesionales a cuyo frente está la Milagro Sala, cuentapropista estatizada a 3 palos verdes por mes, tres empresas de transportes y varias fábricas medianas, reiterando el Capitalismo de Estadoi, que se maneja en una Frontier porque andar en Citröen Patito es una berretada. El Pelusa no tiene pelos en la lengua para denunciar por el canal de todos la conspiración de Bilardo-Daniel Vila contra el papi Grondona para quedarse con la AFA y la tele, olvidándose el día de la clasificación quién le armó el equipo y quién daba órdenes, camuflado de bichito de luz o Chapulín Azul Marino, como lo escrachó Canal 13. A Macri, si todavía le quedaba algo, se le terminó de caer la careta y el Kaníbal Fernández y los boys de la Federica le pusieron a la luz del sol un aparato de inteligencia medio groso que había armado el fino Palacios para escrachar paisanos disconformes todavía con lo de la AMIA y a Paraguayos ex dueños del fútbol, responsabilizándolos de supuestos delitos cometidos en Jujuy por un juez que lo han visto comer en la mesa del ex presidente por un ratito Ramón Puerta. Al hijo de Emilio Pérsico, un pequeño productor agrícola, líder de la agrupación Evita, también funcionario oficial, le escrachcaron al hijo con un auto oficial cargando unas plantitas de marihuana en Ensenada, de la plantación berreta de un concuñado. La mayoría de la gente todavía cree que Guillermo Moreno es irremediablemente malo y altera todas las cifras de la economía porque se le canta y la tiene más más grande. Su superior jerárquica, que tendría que ser la responsable de todo porque está obligada a poner el gancho, la presidenta, pobrecita, no tiene nada que ver, ocupada como está en recauchatarse constantemente la caripela y verse obligada a quedarse en Olivos y no ir a yugar aunque sea 8 horas diarias al despacho presidencial. La educación secundaria va a ser totalmente reformada y va a haber menos días de clases, más posibilidad de faltar, chau a las expulsiones por hacer quilombo y otras conquistas que paso a paso nos llevan a que con primero inferior aprobado sin cortapisas se puede ingresar directamente a la universidad. Sin examen de ingreso, por supuesto. El fútbol gratis para todo permite que cualquier argentino, sin distinción de clase, social, raza o granitos en la cara pueda comprobar el nivel bofe que ha alcanzado el otrora insuperable balompié criollo y que los referís no sirven ni para soplar la quena, si es que los partidos no están arreglados en todas las divisiones. En un hecho inédito, como si ya no lo fuera un Poder Ejecutivo de dos plazas, inédito y además del que ya nadie ni siquiera habla, el 28 de junio pasado ganó la oposición para que K tenga más poder y haga lo que se le cante en una legalidad de ano tan tolerante que parece de látex. A un descocado juez bonaerense se le dio por decir en público la connivencia que hay que entre La Maldita y el Delito Organizado, pero para eso está el Ministro de Justicia que le enchufó un juicio y que lo pruebe si es macho. La puta oligarquía y el gorilaje están desesperados, llaman a paros cívicos, ya como antes no se puede confiar en las reservas morales de la Patria con jinetas para que terminaran de afanarse todo y de paso matar unos cuantos, antes que nada porque después ni los deudos se ponen de acuerdo en cuántos fueron, y segundo porque ya no está quedan ni qué afanar. Insistamos con la pregunta secular, patriótica y sin vacilaciones: a este paso, ¿a dónde iremos a parar?
¡A donde estuvimos siempre, boludo, salvo cuando algunos tilinguitos tiraban manteca al techo en París!

jueves, 24 de septiembre de 2009

MOLICIE


LO GROTESCO DE LAS PALABRAS
Todas las expectativas de armar zafarranchos mediáticos por cualquier pavada pudieron hacer prever que iba a arder Troya. No pasó nada. Agua destilada como dosis oncológica, remedios vencidos, truchos, robados, una droguería instalada adentro mismo del otrora glorioso policlínica peronista, los lógicos parientes desarticulados de dolor clamando la consabida justicia frente a las cámaras de la tevé noticiera y nada más.
Como que la realidad se ha vuelto, además de más puerca, mucho más mediática y poco creíble. Un multimillario de pelo rojizo se convirtió a fuerza de billetes en caudillo político con aspiraciones y pasó a ser el emir de la efedrina merced a un juez cuestionado hasta por la forma en que se peina. Tres cadáveres de jóvenes rotulados empresarios, de manera sistemática, como matan los entrenadores del Mosah a sus discípulos y un jolgorio de efedrina que hizo olvidar a todos que 14 años antes borraron a un semidios de Villa Fiorito y todo su equipo muy personal del Mundial de Estados Unidos y que ahora estaban de vuelta en la selección, pero dirigiéndola, uno de ellos a 150 mil dólares mensuales. Eramos las pobrecitas víctimas de la inclemencia de las leyes de la oferta y la demanda en el mundo siniestro de las drogas que se enseñorea en otras partes del mundo.
A alguno se le ocurrió hablar de remedios truchos, de un circuito para nada casto, pero saltó lo del Policlínico Bancario, un Juan José Zanola que lo dejó hasta sin aire al globo de Huracán cuando fue presidente, el nombre de droguería San Javier y otra cara, una sola carita, pero también con la consabida inminencia de elecciones internas sindicales en el gremio. El juez, en su momento, con la revoleadas de medias en Spartacus fue más noticia y de alguna manera lo sigue siendo porque permanezca en el puesto, y justo en un juzgado federal, no queda prolijo mucho más allá de lo estrictamente leguleyo.
No es que nos hayamos acostumbrado a lo podrido ni que ya estemos corrompidos. Ma, sí, a esto no lo arregla nadie. Todos los días los noticieros de televisión se encargan de mostrar la alegría con que salen los beneficiados de las salas de audiencia, después de un juicio oral, llorando de alegría por tener una justicia tan justa y está todo dicho.
Está como un poquitín cínico. Anuncios que sólo son anuncios, pares de aros de precios fastuosos, terrenos por una bicoca revendidos por containers de plata y lo más serio del debate republicano es cuántos presidenciables tendremos hoy día. Nadie cree en nada. La Iglesia tiró la hostia y polemiza con cifras económicas como si el Evangelio lo hubieran hecho a dos manos Adam Smith y Carlos Marx. Los índices económicos de cualquier tipo no son según la cara de quien los quiere comprar, sino del caradura que da la conferencia de prensa con cartelitos atrás. La cantidad de pobres, indigentes, muertos de hambre, desocupados y otros rubros del fondo de la olla forman una tómbola siniestra con la cantidad de desocupados, despachurrados en las rutas los fines de semanas y víctimas mortales de la violencia futbolera.
Por momentos da toda la sensación que hemos perdido el rumbo y que lo importante, lo único, es clasificar para ir al Mundial de Sudáfrica. Es tal la desazón, el descreímiento, el todo va a igual ni siquiera el de la venalidad discepoleana, que hasta en una de esas tienera razón un uruguayo al que lo tuvieron diez años en un pozo para que no viera nada y le alcanza con abrir los ojos.

martes, 22 de septiembre de 2009

90 DE PARTIDO, ALARGUE, PENALES Y MONEDA

Creímos más cauto esperar un poquito. Las vocinglerías que se arman en nombre de debates democráticos, avasallamientos fascistas, mejor distribución, el fútbol es para todos y gratis está bien en las formulaciones. En realidad, si uno se pone a pensar este gobierno no deja pasar un minuto sin hacer una formulación correcta. Es más: puede llegar a ser sólo una formulación correcta en medio de un sitio eriazo. El caso que el fútbol por cable, codificado o no codificado, durante unos cuantos años, con la firma de Julio Humberto Grondona y la cohorte de alcahüetes es llevaron algunas rupias. A partir de ahora, el mismo consorcio, operando Aníbal Fernández sobre la presidenta Cristina Fernández y Juan C. Meizner, también del Quilmes Atlético Club, el mismo que cedió la sede en 1984 para el IIº Congreso Brarra Brava y leyó emocionado la carta del taita de Sarandí al homicida liberado temporariamente por uno de los típicos errores, sobre su amigo del alma, el Julio Humberto, han sancochado un interesante fenómeno, más allá del hinchismo futbolero, preferencias políticas y demás. El Estado, siempre el verdadero dueño del fútbol, del cual la AFA fue el Ministerio de la Pelota, va a empezar a aportar graciosamente poco más de 7 mil milllones de pesos anuales, algo así como cerca de 2 mil millones de la vieja moneda verde, para que no haya que pagar los partidos, para que se televisen todos y el fútbol empiece a ser la verdadera punta de lanza de la democracia distributiva.

Todo esto en medio de un Súper Equipo Técnico en la selección que ni siquiera se hablan entre ellos, donde la Súper Estrella cobra 150 mil dólares por mes de sueldo y se va a ser dietas a famosos hoteles del norte de Italia, dejando en el camino un 1 a 6 contra la poderosa escuadra boliviana y otras dos cabezas gachas contra brasileños y paraguayos, procediendo a convocar a cuanto pibe pase por la calle y patee con relativo éxito una latita.

Se ha dicho sin ruborizarse que el eterno Isidoro Cañones del fútbol argentino va a recuperar las cada vez más vacías arcas oficiales con toneladas de publicidad, esponsors, donaciones, alcancías y demás. Ojalá. Como también ojalá que la mafia de los medicamentos deje de aportar a las campañas presidenciales y se acuerden solamente cuando hay internas sindicales.

Resultados a la vista la ruptura kitchnerista de la piñata futbolera ha significado la apertura de todos los sarcófagos menemistas y procesistas. Cadáveres públicas que se los creía exiliados en Groenlandia están otra vez de primera figura en un entusiasta torneo de decir cada vez más enjundiosas pelotudeces. Ni qué hablar los de siempre. Los que tienen abono en la historia.

Ni una sola reflexión al respecto. Dinero, transacciones, managers, River y Boca dando pena en la cancha y afuera, pero esto acaba de suceder exactamente a medio siglo que la troika peronista Armando-Liberti-Suárez privatizara el fútbol que nunca dejó de estar estatizado y que ahora peronista, ultraneolibeal hasta la médula, vuelve a estatatizar lo que nunca dejó de estarlo.

Como en el 70, que no se fue a México, se está caminando el filo de la cornisa de quedarse la ñata contra el vidrio y no ir a la tierra de Nelson Mandela y que los brasileños se traigan otra copa más. Siempre se dijo, desde hace mucho, que los pueblos viven como juegan y juegan como viven.
Se quiere dejar aclarado que por expresa decisión de no pegar bajo no se apeló a la contundente realidad de la concentración de los capitales financieros ligados al gobierno peronista, el aumento de la pobre, el hambre y la desnutrición infantil como la liquidación de orates de un país que es país por las vacas y el trigo.

Salvo que alguien demuestre que Martín Fierro era camionero de Moyano. O que el Martín Fierro en su reputa vida cambió una goma.

lunes, 21 de septiembre de 2009

¡GORILONES GOLPISTAS!


Son siempre los mismos. El cumpa D'Elía tiene razón. Se agarran a ñoñerías que una marca de carterita, que unos terrenitos por la loma de la mierda y donde encima hace un frío que ni te cuento, con el tráfico como tiene Buenos Aires tomarse de taxi un jeat lear para ir a chusmear un rato con la Michele, y ninguno toma en cuenta lo que es andar con el Cleto al lado y la cara de alpargata que tiene.
La historia la juzgará. Total, en este país, salvo el Gordo Valor, nadie va en cana.

viernes, 4 de septiembre de 2009

martes, 11 de agosto de 2009

LA NATURALEZA TAMBIEN ES MUJER

Y NO FIRMO LOS TRATADOS...

La dimensión del genocidio todavía no se percibe porque las clases dominantes se apropian del futuro estratégico y le dejan a la plebe las migajas de los que van últimos.
Tampoco hay que preocuparse por los que creen en la trascedencia, la otra vida y ven a la pobreza como escandalosa. Van a ser los más jodidos. Dios puede existir y van a tener que rendir cuentas.
El problema es ahora. Qué hacer para frenarlos. Ellos no creen ni en Dios ni en la otra vida y van a disfrutar esta a cuatro manos. A despecho de los mejores sentimientos que todavía hacen que la humanidad se parezca a algo humano. Si se fracasa en este campaña, como se fracasó en tantas otras, que queda el testimonio que hubo seres que hicieron lo posible por advertirlo.
Lo rogamos encarecidamente: vean este corto.

viernes, 7 de agosto de 2009

LA DIFERENCIA ENTRE CAMINAR Y PASEAR


A sol y sombra

por Carlos Penelas

Me dice el amigo y narrador entrerriano, Carlos Sforza, que una vez Fernando Pessoa le confesó: “La base de todo arte no es la insinceridad, sino una sinceridad traducida”. Hablamos de un modo verdadero, desde lo interior, o nos equivocamos. Quiero decir: desde la sinceridad vamos creando sueños, otra realidad que nos ayude a construir ese pequeño universo del poema. Usted sabe, no pretendo adoctrinar.

No lo tome a mal, cálido lector, si le hablo en primera persona. Hoy necesito escribir así. Quiero sentir la radiación de la ciudad, la memoria adolescente, el prestigio de los parques, el estímulo del barrio. Hay un olvido y una presencia inmediata en los rincones íntimos, en esos ejes imaginarios que zigzaguean en el ensueño doméstico.

Aprendí a caminar las calles de Buenos Aires de la mano de mi padre. Íbamos a pasear. Hoy ya nadie pasea. La gente camina sin mirar, son abombados con los ojos perdidos. La mirada de los hombres es triste y la de las mujeres tonta. Mi padre me enseñaba las calles de Barracas, las calles de la Boca, de Boedo, de Palermo. En esos paseos iba descubriendo historias. Los nombres tenían duendes, ángeles dispersos, bocanadas. No era sólo el adoquín o una plaza. O una estatua bella. Eran seres que habitaron o vivían todavía en esos barrios. Allí las huelgas, luchas insurrectas. Allí la voz de un tango, un poema, la imagen de un pintor. Uno al pasear, vagueaba. Después venía el puerto, la costanera, los diques del trabajo y del honor.

Hoy el aburrimiento tiene forma de celular, de apuro, de imbecilidad. De muchacho paseaba con muchachas hermosas. Caminábamos las plazas, la claridad de nuevas avenidas, las fuentes de una cultura recoleta y serena. Cortadas sigilosas, arboladas, secretas. Eran tardes bellísimas donde percibíamos el latido del corazón. Hoy muy pocos pasean. No conocen los murales de antiguas galerías, no conocen historias; son obedientes a una civilización urgida.

Con los amigos paseábamos de noche. Caminábamos el mundo, hablábamos de mitos, de leyendas, de gaviotas blindadas. De hembras, de alegrías escandalosas, del placer del presente. Descubríamos bares, espejos, muchedumbres. Descubríamos muros donde escribir palabras necesarias, palabras cargadas de pasión y utopía. Nos nacía un lenguaje en cada confidencia. Descubríamos huellas, personajes intensos, convenciones morales. Éramos jóvenes apócrifos, idealistas, mundanos.

En las casas se comían fideos, pucheros, milanesas, huevos fritos. La leche de la tarde era con pan y manteca. Y azúcar, azúcar generoso sobre una fantasía. Todo era claro, transparente, sencillo. Uno decía chorizo, mortadela, salame. O postre vigilante. Todo eso estaba en la calle. Uno decía truco, culo, hembra. Ahora se habla de la cocina molecular, del nitrógeno que se combina con espumas. Cocina tecnoemocional, de vanguardia. Hay biólogos moleculares que trabajan en estas comidas. Se necesitan inventar cosas nuevas. Hay raciones minimalistas como “el aire de lechuga de mar” o “pomelo a la plancha”. Cuando estudiaba en el Profesorado en Letras – las veces que deambulábamos por las calles hasta nuestro domicilio – entre otros autores clásicos leíamos a Epicuro, a Lucrecio, a Sócrates. Todos ellos eran grandes caminadores. También leíamos a Juan del Encina. “Hoy comamos y bebamos / y cantemos y holguemos / que mañana ayunaremos.” Se necesita sorprender al paladar. Mientras la desnutrición avanza, la muerte avanza, las enfermedades son endémicas por la pobreza.

Cuando uno camina descubre cosas. Paredes descascaradas, puertas tapiadas, veredas sin solución. Pobreza. Descubre portones, grafittis, cartoneros. Los barrios han cambiado, las calles, las esquinas. Además, nadie sale de paseo. Es verdad, caro lector, es verdad. Las cosas han cambiado. Pero salir a caminar impone también aceptar nuevas mentiras, intrigas, resentimientos. El mundo interno que nos desestabiliza se repite afuera. Las máscaras, la teatralidad se impone en un engranaje plagado de engaños, de contenidos dramáticos.

Trotan en silencio. Por las plazas trotan en silencio. Por las noches salen a trotar. Son empleados o empleadas de oficina que corren alrededor de las plazas. Solitarios, de a dos, dan vueltas escuchando música. (No hay más parejas enamoradas en los bancos. Ni seres solos que piensan en el destino, en el amor a punto de perder, en la evocación del ensueño.) Toman agua mineral sin gas, a veces llevan una toalla en el cuello. Eso yo lo hacía en el club, en el gimnasio o al aire libre, al sol. Son épocas, tiempos, deseos inconclusos.

La presencia de los turistas en ciertos barrios es insoslayable. Carteles en los comercios, folletos de todo tipo, cámaras fotográficas. Constatamos la variedad de idiomas. Y también el sentido y el valor de las palabras. Y vemos motos, bicicletas, colectivos sucios, destartalados vehículos, un carrito con un caballo en pleno centro, artistas callejeros. Vemos lo que se denomina el graf-art, un desprendimiento del grafiti y del diseño gráfico. Es el mundo, me digo. El mundo con sus olores, sus cambios: formas de la intemperie, recuerdos de la degradación, de la mitología porteña, de una retórica suburbana. Prendo la pipa y miro.

Camino las calles de la ciudad. Por la mañana, por la tarde, en el anochecer. Veo sus cambios, sus modificaciones. Representaciones simultáneas, sospechosas. Magia y cirugía; clarividencia de los poetas. La calle: una franja que ilumina por igual la poesía y la vida, una operación extrema del lenguaje pero también del afecto. Riqueza y fluidez convocando voces y silencios.

Buenos Aires, agosto de 2009.

lunes, 20 de julio de 2009

UN INFARTITO Y VOLVEMOS

Y eso que no dejan entrar con el celular que tiene video. Al terminar exitosamente que te atraviesen como una brochete con el cateter, sacarnos una foto con el cirujano ecuatoriano León Valdivieso, quince años al lado del pampeano René Favaloro, los muchachos camilleros y etcétera. Hubiera sido para la posteridad. Sobre todo tan cerca de la posteridad que se está en estos casos, ¿no?

Fue el martes 14 de julio, pasadas las 10:30. Había subido de sacarle fotocopias a La Voz del Interior de la que se da cuenta alguna entrada más abajo, frente a este mismo monitor conn el blogger abierto en esta misma bitácora, cuando el codo izquierdo empezó a molestar en demasía con una especie de calambre. Me hice fricciones, pero insistía, empezó a tomar el bíceps de ese lado y pedí ayuda para unos tirones y masajes con más fuerza. Impertérrito, siguió subiendo. Pasó por el hombro, se apoderó del pectoral izquierdo, siempre sin el más mínimo dolor, apretujando sin llegar a calambre y llegó al medio del pecho, donde apretó fuerte su poco, como el monstruo grande de León Giecco, y aumentó la angustia que silenciosamente había venido creciendo. Un tensiómetro digital indicó que había que pedir ayuda urgente y de la profesonal: 200-120. Con el minibus hicimos un triunfal ingreso a las Urgencias de la Fundación Favaloro a las 11:40. O por lo menos eso quedó registrado oficialmente.

Bajaron de un estante un equipo portátil para electrocargiogramas y me entraron a conectar como para una electrocrución. Llevaron los dos, junto con el que me habían hecho en pleno ataque, y un médico joven, todo de verde clarito y barbijo, los cotejó sin mayores detenimientos.

Le pregunté si me iban a dejar adentro.

-Por lo menos en observación -contestó esa máscara impávida de telgopor-. Este salió un poco mejor, pero el primero es desastre. No te preocupes.

Jamás. La muerte es una sola vez y gobiernos tenemos todos los días, todos los años. La ceremonia de subirme a la Unidad Coronaria, en el cuarto piso, habitación 403, estuvo exente de pompas. Nada de la fanfaria Alto Perú, con lo linda que es y cómo suena, el tranco compadrón de los pingos, encima una camilla que le faltaba aceite y chirriaba como reja de cárcel o portones de galpones antiguos y desvencijados.

Un paisaje de cuerpos viejos, flácidos, llenos de butterfly y cables de todos los colores, conectados a unos respaldares como habitáculo de nave especial, ojos grandes de miradas lacias, quizá pensando si yo venía más jodido y ya no me quedaba nada, fue el travelling panorámico a derecha que se compensó con el ventanal a los techos de Balvanera que ya hubiera querido Borges, regulable la luminosidad con persianillas venecianas.

El viernes antes de mediodía terminó médicamente todo. Me sacaron el cateter con que Valdivieso me había enhebrado la femoral derecha y dejaron en el apenas perceptible orificio de entrada una especie de yeso compresivo a pura tela adhesiva hipoalergénica porque los médicos no serían nada sin las telas adhesivas, sólo les falta comerlas en ensalada.

Alguien, a guisa de despedida, cosa que estuve lejos de agradecerle, tuvo a bien de comunicarme que aparte de la desgracia con suerte que había tenido la dicha de disfrutar, del pelotazo en el palo que había dejado su inmunda marca de barro en la blancura del poste, había ingresado en la categoría de cardíaco y ni bien llega a su casa, a la camita, se levanta sólo para ir al baño, al baño tu hermana, prender la compu que ya ha comenzado la guerra final del capitalismo por la cloud entre Windows y Google, uno mucho no entenderá pero resulta por lo menos mucho más entretenido que un país donde las pelotudeces se empecinan en entronizarse como clases dominantes y seguir la 125 por otros medios, con todos los medios, hasta no dejar nada, porque mi voto no es positivo, tampoco es negativo, ya no es voto, sáquense la careta y llévenselo todo de una vez, chantas de cuarta.

domingo, 19 de julio de 2009

HASTA CON EL OLORCITO A TIERRA MOJADA

"Todas las manos, todas..."

lunes, 13 de julio de 2009

OTRA VEZ MANUBENS CALVET

El Señor de Traslasierra en los años de todo su esplendor político.
El domingo último, con la firma de su periodista acreditado en los tribunales locales desde hace décadas, para colmo abogado, La Voz del Interior de Córdoba editó un informe especial en tres partes que pone las cosas un poco en orden. El primer panorama es histórico, abarcativo, y tiende a ubicar los principales sucesos desde la muerte del Señor de Traslasierra en marzo de 1981. Ver. Un segundo informe acota la información al surgimiento en 1983 ya del apellido Guzmán, como adelantáramos desde aquí algunas entradas más abajo. Ver. Por fin, quien en marzo de 1983 detectara a Blanca Rosa Guzmán como la verdadera hija natural de Juan Feliciano Manubens Calvet, historia que ahora el ADN puede trocarla en sobrina, cuando mucho, completa el panorama. Ver.
Hay que mantener la calma. Han pasado nada más que 29 años desde que el benjamín de los Manubens Calvet, diputado provincial y dos veces intendente de Villa Dolores, abandonó este Valle de Lágrimas. Pueden pasar otros tantos para que el ADN dé bien, no es cosa de apurarse, la administración provisoria está en manos de los sobrinos y sobrinos nietos desde el primer momento, ahora asociados con los hijos del Pocho Angeloz en la explotación de la soja y el aparato cordobés administrador de justicia también tiene su partecita en el reparto de la torta. Y encima no iba a pasar mucho para que también desde La Docta, con el correspondiente patrocinio legal, hicieran su aparición los descendientes de Blanca Rosa, que la venían jugando callado desde el 2008 y a quien el ADN le dio que era sobrina de Juan Feliciano, no hija, ya que su padre natural también habría sido José, el casi vitalicio senador radical. Ver el informe respectivo.
La Corte otra vez en orsai.

viernes, 3 de julio de 2009

"INCORREGIBLES", COMO DIJO BORGES

Gracias a la paliza electoral, por la chancha política, ahora las autoridades no sólo están asustadas. Mucho peor: están desorientadas y tratan salomónicamente que la gente no se contagie pero que no se acelere la crisis económica que se viene. Entonces suspenden vacaciones a Bariloche ya abrochadas, postergan las de invierno, la presidenta da lecciones de como hacer los deberes en casa, no amontonarse, los brasileños no van a venir a la nieve ni equivocados, en los teatros vacíos vamos a tener que sentarnos butaca de por medio cuando las filas van a estar vacías, pero a los partidos de fútbol no los suspenden. El campeonato local y la Libertadores se van a jugar vacunados o con escafandras en vez de barbijos, pero el negocio de la tele y de Grondona no se toca.

Posiblemente a tanta tilinguería la tengamos merecida. Menos mal que tenemos gobernantes concientes que nos dicen que no debemos entrar en pánico. Ellos velan por nosotros. Lo que resta saber es quién vela por ellos. El cálculo estimativo a a esta noche era de unos 10 mil millones de dólares de pérdida. Y el ajustazo, que se empieza a venir con todo. Empezando con los transportes porque se acabó lo de los subsidios, suben los boletos y encima los pasajes, recargados de virus como si fuera poco, van a tener que desembolsar.

Ya se fueron solitos Graciela Ocaña en Salud, Ricardo Jaime en Transporte y lo único que falta es que lo rajen a Guillermo Moreno, maestro del dibujo, otra que Leonardo, y vamos a tener una inflación de la inflación. No ganamos para sustos. Porque la que faltaría sería la resurreción del capitán ingeniero Alvaro Alsogaray y su consigna para tener que pasar otro invierno...

jueves, 2 de julio de 2009

LA ESCOPETA POR EL CAÑO

El 2 de agosto del 2006 fue un hecho histórico en el país que pasó desapercibido. Por primera vez en la historia se dejaba ingresar a la realidad a la Casa Rosada. Sucedió en un aparente hecho protocolar, marchito, desganado, de la Exitocracia esplendorosa, del amor entre el Poder y el Deporte. Así que como al equipo le había ido más o menos hubo que mostrarlo a Horacio Elizondo que se trabajo todos los oropeles del Mundial de Alemania. El acto fue tan aburrido como tantos y se transitaron todos los lugares comunes. El invitado regaló su indumentaria y supuestamente las tarjetas usadas, entre ellas la roja con que expulsó al Gran Zizou faltándole tres minutos para la gloria. El todavía presidente al 100%, con algo de viento de cola que le venía aflojando, olvidándose que subió con el 22% de los votos y que por esos zarpullidos que tiene el país su imagen positiva no tardó en trepar hasta cerca del 80%, lo que lo convirtió en nene mimado de la prensa hasta que empezó a dejar de serlo, no encontró nada mejor que la monigotada de sacarle la tarjeta roja a la prensa que cubría el acto.
Si alguien se toma la paciencia de recorrer las efémerides desde entonces hasta este lunes, donde luego de perder las elecciones en su natal Santa Cruz tuvo que renunciar a la presidencia del PJ, se va a encontrar con la cuesta abajo en la rodada más increíble e inverosímil. Las leyes del juego son sagradas y no se jode. Hasta desaparecidos hubo y batió el récord de muertos en la cancha y alrededores que tenía su cumpa, el Chango de Anillaco, en los famosos años 90, tan repudiados y tan juntos que andaban.